Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado 6 de junio al cabecilla de un grupo criminal como presunto autor de cinco robos que les reportaron 7.000 euros en ocho días. También se ha identificado a otro integrante de la organización, sobre el cual recae una orden de busca y captura.

Los ladrones se postraban cerca de las máquinas expendedoras de billetes de metro, desde donde observaban como los usuarios del transporte subterráneo introducían el número pin de su tarjeta bancaria, la cual luego sustraían.

El grupo estaba formado por tres miembros de origen polaco. El cabecilla era el que se dedicaba a conseguir el número de pin de las tarjetas. Gracias a su altura, 1,95 metros, se colocaba detrás de los usuarios del metro cuando utilizaban las máquinas expendedoras y apuntaba las cuatro cifras.

Otro integrante de la banda se dedicaba exclusivamente a vigilar y el tercero era el encargado de sustraer la cartera donde la víctima guardaba la tarjeta bancaria. Para disimular, los delincuentes se hacían pasar por turistas y llevaban maletas.

Los ladrones cuentan con antecedentes por delitos similares en diferentes países europeos como Alemania, Suecia, Francia, Polonia o Dinamarca, entre otros. Su modus operandi les permite viajar por diferentes países sin tener una base concreta.

El detenido ya había actuado en la capital catalana en el pasado. Concretamente, en 2015 obtuvo unos 35.000 euros en el Aeropuerto de Barcelona mediante hurtos de maletas y estafas bancarias utilizando el mismo método. Ahora se encuentra en libertad con cargos mientras la investigación continua abierta. Los agentes de los Mossos d'Esquadra están intentando averiguar si son responsables de otros robos.