La Guardia Urbana de Barcelona ha denunciado penalmente al 'youtuber' Reset, un joven de 19 años, por un presunto delito por infringir un trato degradante, menospreciando la dignidad y la integridad moral de una persona en riesgo de exclusión, un delito que se agrava al difundirlo a terceras personas a través de Internet.

En el vídeo que el joven subió a su canal de Youtube se ve como ofrece en tono jocoso un paquete de oreo en el que sustituyó el relleno de las dos primeras galletas por pasta de dientes. Al final del vídeo señala que “esto le ayudará a limpiarse los dientes”.

Reset, apodo de este joven vecino de Barcelona, tiene un canal de Youtube propio que recibe mensualmente más de 10 millones de visitas, que le generan ingresos. El vídeo responde a un reto de sus suscriptores para conseguir que alguien comiera las galletas rellenas de oreo. Él trató de llevar el reto más allá utilizando a una “persona necesitada”, según señala en el vídeo, al que además le dio 20 euros para “ayudarle”.

Al tener conocimiento del vídeo, agentes de la comisaría de Sants-Montjuïc localizaron al indigente en el barrio de la Marina del Port y le ofrecieron la posibilidad de denunciar los hechos, además de que activaron los servicios del Centro de urgencias y emergencias sociales de Barcelona y el Servicio de Inserción Social.

Identificado al tratar de disculparse

En el momento en que estaban hablando con el afectado, el joven apareció asegurando que quería pasar la noche con el hombre, volverlo a grabar y pedir disculpas públicamente, para lo que llevaba una mochila con un saco de dormir, mantas y una cámara.

Tras identificarle, la Urbana abrió las diligencias penales contra él, y pondrá los hechos en conocimiento de la autoridad judicial por si pueden ser delito contra la integridad moral y delito de odio.

El 22 de enero, el 'youtuber' publicó otro vídeo en el que pedía perdón por su acción tras recibir numerosas críticas, en el que afirma haberlo hecho por ser inmaduro: "Fue mi culpa, lo siento mucho". El joven ha anunciado que no volverá a grabar vídeos gastando bromas a personas.

El sintecho declaró a la Guardia Urbana que el martes 17 de enero se le acercó un joven que le entregó un billete de 20 euros y le dio unas galletas, sin decirle que llevaban pasta, y a continuación grabó el momento en que se las comía.

Según relató el indigente a la Urbana, posteriormente las galletas ingeridas le provocaron malestar y muchas náuseas.