Mientras la mayoría de personas que participaron este domingo en Barcelona en la manifestación por la unidad de España lo hicieron pacíficamente, algunos de los asistentes protagonizaron actos de violencia y agresiones. La CUP ha denunciado el ataque al local de su sede social en Barcelona, que ha amanecido este lunes con quemaduras y la cerradura bloqueada por silicona.

"Nuevo ataque a la sede de la CUP: Han intentado quemar la puerta y silicona en las cerraduras", ha publicado el partido en su cuenta de Twitter, junto con unas fotos de la entrada.

Los periodistas también han sido víctimas de agresiones o impedimentos para llevar a cabo su trabajo. A diferencia del pasado 3 de octubre, esta vez los informadores atacados trabajan para medios catalanes, e incluso vascos. Un fotógrafo fue perseguido y golpeado cuando estaba en el suelo, según se puede ver en un vídeo que corre por las redes sociales.

AGRESIÓN EN EL METRO

Otro vídeo que ha corrido por las redes sociales es el de una agresión en el metro de Barcelona. En las imágnes se ve a un grupo de ultras discutiendo con usuarios del metro, hasta el punto de que uno de los jóvenes, vestido con una camiseta azul de la selección española, intenta golpear con la cabeza al pecho de uno de sus oponentes, tras decirle: "¡voy a por ti!".

Justo después, el agresor le da una fuerte patada en el pecho a su oponente, que logra cogerle del pie, ante lo que interceden sus acompañantes, para separarles, por lo que la situación se tranquiliza. Los Mossos d'Esquadra han abierto una instigación de oficio para identificar al ultra.

Uno de los acompañantes del agresor fue grabado este domingo haciendo un saludo fascista en el marco de la masiva manifestación contra la independencia que recorrió el centro de Barcelona.