Los ricos viven más que lo pobres. La frase puede sonar tópica, pero aplicada a Barcelona muestra un dato revelador. El barrio de la Maternitat i Sant Ramon, en les Corts, se sitúa en la franja alta de renda, mientras que Vallbona, en Nou Barris, está entre los barrios más pobres. Esta fotografía aplicada a la esperanza de vida muestra que los vecinos del barrio de la Maternitat viven 10 años más que los de Vallbona.

El dato figura en el informe La salud en Barcelona 2016 y sitúa la esperanza de vida en la Maternitat en 86,7 años, y en Vallbona en los 76,3, en el período 2011-2015. El estudio, realizado por la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), muestra que las desigualdades en esperanza de vida, según el nivel de renda, disminuyen. Entre 2009 y 2013, los más ricos vivían en Barcelona 11,3 años más que los pobres. Ahora la diferencia es de 10,4 años.

La gerente de la Agència de Salut Pública, Carme Borrell, ha explicado que este año el organismo ha empezado a aplicar una nueva fórmula matemática para no tener en cuenta un único barrio rico o pobre para calcular la esperanza de vida, sino el total de los barrios. Este sistema ha permitido concluir que la diferencia en la esperanza de vida entre los barrios con más renta y los de menos era de 3,6 años, entre 2013 y 2015

UN 9% DE POBREZA SEVERA

El informe de salud también muestra que la pobreza material severa afecta al 9% de la población, cifra que aumenta hasta el 10,6% en el caso de la pobreza energética. Según la teniente de alcalde, Laia Ortiz, esta pobreza se traduce en enfermedades respiratorias y cardiovasculares ante la imposibilidad de tener la casa a una temperatura adecuada en invierno, y en muertes o afectaciones por olas de calor, en verano. Tener frío en casa también ocasiona problemas mentales y de nutrición, al no poder cocinar en condiciones.

La situación económica también afecta cómo perciben los ciudadanos la salud que tienen, e incluso varía según el sexo. Un 41,7% de las mujeres pobres dice tener una salud regular o mala, mientras que el porcentaje baja al 24,7% en el caso de los hombres. Entre los más ricos, sólo el 10,6% de mujeres y el 12,3% de hombres aseguran tener una salud regular o mala.

Sin perder de vista los barrios más ricos y pobres y su incidencia en la salud, el estudio expone que el 64,3% de los barceloneses dispone únicamente de cobertura sanitaria pública. Si se compara Sarrià-Sant Gervasi con Nou Barris, una de las zonas más ricas con la más pobre, la radiografía no ofrece lugar a dudas: en la zona rica el 74,1% dispone también de mútua, y en Nou Barris, sòlo el 16,6% tiene cobertura sanitaria privada.