La tensión que se vive todos los lunes en las andanas de metro y en las diversas negociaciones se ha trasladado este miércoles al Ayuntamiento de Barcelona. En una crispada comisión de ecología, urbanismo y movilidad, todos los grupos políticos municipales -excepto PSC y BComú- han reprobado la actuación de la presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y regidora de movilidad, Mercedes Vidal, por su gestión en la huelga de metro. Una chaparrón que ha aguantado sin pronuniciarse en ningún momento y con representantes del comité de huelga presententes en la sala.

Todos, excepto el socio de gobierno municipal, el PSC, han reprobado la gestión de Vidal de quien también se ha pedido su dimisión, una petición que han vitoreado los representantes de los trabajadores. Incluso uno de los representantes sindicales ha censurado a Vidal por haber llegado en taxi al Ayuntamiento en pleno conflicto laboral. Tal ha sido el punto de crispación que el presidente de la Comisión, el socialista Daniel Mòdol, ha amenazado con suspenderla ante los insultos e interrupciones de los presentes, aunque finalmente no ha sido así. 

A la reprobación y las peticione de dimisión que se han escuchado en la sala, grupos municipales como el de ERC o el PP han instado a la alcaldesa, Ada Colau, ha tomar las riendas de la negociación para encontrar una solución a un conflicto enquistado en el tiempo y en las formas.

COLAPSO EN LA CIUDAD

El regidor del Grup Municipal Demòcrata, Jordi Martí, ha definido como “excepcional” la situación que se vive en Barcelona todos los lunes laborables desde el pasado 24 de abril. Una reprobación que como ha sostenido ante el resto de grupos, es un paso "previo a su dimisión” por  su “total incapacidad para llevar a cabo sus responsabilidades”  a la hora de de gestionar esta problemática y su renuncia a seguir negociando.

“Se ha convertido en parte del problema y ha dejado de ser parte de la solución”, sostenía el regidor quien ha aseverado que ante las convocatorias previstas para el Diada de Catalunya o las fiestas de la Mercè, “se está preparando un colpaso en la ciudad por culpa de su neglicencia”.

El representante de Ciutadans, Santiago Alonso, ha enumerado los errores cometidos por Vidal que han llevado a la oposición a su reprobación. Desde el “no valorar a los interlocutores” hasta “salir a criminalizar a los trabajadores, romper puentes de diálogos y la confianza” o dilapidar una carta pidiendo al comité de empresa que aceptara el arbitraje voluntario a través de los medios de comunicación.

“Ante la última negativa de los trabajadores, ¿qué hace el gobierno? Tirar la toalla. Este es el punto en el que nos encontramos ahora. No lo podrían haber hecho peor.”, puntualizaba el regidor.

PIDE A COLAU QUE “SE MOJE” EN EL CONFLICTO

Con la misma contundencia y discurso crítico se expresaba Jordi Coronas de ERC. El regidor ha reconocido que fue el momento en el que Vidal rechazó seguir negociando con los sindicatos. “No queríamos ser actores ni espectadores del escarnio público, pero desde el momento en el que la presidenta de TMB dice que no haría más ofertas, pedimos públicamente su dimisión” y ha dejado entrever que también deberían asumir responsabilidades otros miembros de la dirección.

Pero Coronas no solo ha lamentado la gestión de Vidal ante el conflicto laboral, sino que también ha dejado caer el nombre de Colau en la comisión. “Usted está haciendo de fusible de Ada Colau. Quizás la señora Ada Colau, a la que le toca mojarse, se moja de una vez”, reprochaba el regidor.

LA CUP DEFIENDE EL DERECHO A HUELGA

El regidor del grupo municipal del Partido Popular, Xavier Mulleras, también ha centrado su discurso en la pésima gestión de Vidal además de exigir que Ada Colau se ponga al frente de las negociaciones. “Ya es hora de que Colau se moje en el conflicto de huelga de TMB. Que deje de hacer tuits y empiece a trabajar”.

Por su parte, la regidora de la CUP, María José Lecha, ha defendido el derecho a huelga, ha negado que esté motivada por cuestiones salariales y ha criticado que Vidal sea “incapaz de aplicar su propio discurso” ante el conflicto del metro liderando una TMB que ha comparado con “la patronal de los más rancia”.

SANZ, CONTRA (CASI) TODOS

Tras escuchar a todos los grupos de la oposición, Mòdol ha pedido dejar de lado la crispación que se ha vivido este miércoles en sede municipal y trabajar de forma conjunta para encontrar una solución al conflicto.

La misma petición que ha hecho la quinta teniente de alcalde, Janet Sanz, quien ha reprochado duramente la actitud de algunos regidores como los del GMD cuyo exalcalde, Xavier Trias, también fue reprobado. Una votación en la que Sanz, como ha recordado, prefirió mantenerse al margen para no echar más leña a u fuego que ahora quema a dirección, trabajadores y usuarios del metro de Barcelona.