Los trabajadores de Eulen en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat votarán este lunes en asamblea la desconvocatoria de la huelga prevista para el viernes 8 de septiembre. Según ha señalado este sábado el portavoz del comité de huelga, Juan Carlos Giménez, es bastante probable que opten por el cese de las protestas ante la resolución del laudo arbitral.

Giménez ha explicado que el laudo es de obligado cumplimiento, por lo que si persistieran en la huelga se podrían meter en problemas serios. Es por ello que cree que los trabajadores optarán por desconvocar la protesta. La decisión final está en manos de los empleados. De todas maneras, el asesor del comité de huelga no ha descartado nuevos paros futuros.

El laudo impone una subida salarial de 200 euros, que los trabajadores denuncian que en realidad son 100 euros, pues ya estaban cobrando un suplemento por esa cantidad que se quedará diluido. También obliga a Eulen a readmitir a los dos trabajadores despedidos por las protestas, algo que la empresa ya ha hecho.

DENUNCIA AL SUPREMO

El comité de huelga considera "inconstitucional" la decisión del gobierno español de resolver el conflicto mediante un laudo, por lo que la ha impugnado ante el Tribunal Supremo. Según Giménez, el laudo ha pretendido poner una "tirita" y ha dicho que dentro poco "igual nos volvemos a ver, porque volveremos a tener los mismos problemas".

El abogado del comité de huelga, Leopoldo García Quinteiro, ha indicado en la rueda de prensa de este sábado que la denuncia se interpuso el lunes 28 de agosto y ha calificado el laudo forzoso de inconstitucional, ya que el conflicto "no cumple con los requisitos que la ley recoge para aplicar un laudo arbitral".

Pasajeros esperando para cruzar el control de seguridad en el Aeropuerto de Barcelona / PA
Colas de pasajeros en el Aeropuerto de Barcelona durante la huelga de Eulen / PA

En este sentido, ha asegurado que "algunas de las circunstancias que habilitarían el laudo son falsas", como por ejemplo que hubiese una huelga encubierta, y también ha apuntado que esta medida arbitral se fundamenta en aspectos, a su juicio, ineficientes e inexistentes, como que la marca España se ve afectada por la huelga.

Según Giménez, lo que ha hecho el Gobierno y el arbitro asignado, Marcos Peña, "no arregla el problema de fondo" y cree que, con el laudo, será "casi imposible" que vigilantes de seguridad de Barcelona vayan a trabajar al aeropuerto, porque "les sale más a cuenta ir a Renfe, al metro o a algún hospital que tienen pluses superiores".

PERSISTEN LOS PROBLEMAS LABORALES

En esta línea, ha señalado que tiene noticias de que hoy mismo una trabajadora de Eulen en el aeropuerto de El Prat ha empezado su jornada a las cuatro de la mañana y hasta las 12,15 no ha podido ir al lavabo, lo que muestra que "siguen estando en condiciones precarias".

También ha lamentado que con el laudo, Aena "ha salido de rositas" porque no garantiza que, en la nueva licitación, que habrá dentro de unos nueve meses, los trabajadores no tengan los mismos problemas.

Giménez también ha hecho un llamamiento a todos los vigilantes de seguridad de España para que "se apunten a luchar por sus derechos", ya que los salarios de los mismos son míseros, según sus palabras.