Los agentes de la Guardia Urbana encargados de la seguridad del Ayuntamiento de Barcelona han cerrado este miércoles las puertas del consistorio en la entrada por la Plaza Sant Jaume después de que once trabajadores del Bicing hayan accedido al edificio y protagonizaran una sentada en el vestíbulo para exigir que se les reciba para tratar su conflicto laboral.

Finalmente, Jordi Martí, gerente del Ayuntamiento, les ha recibido y los trabajadores han abandonado el vestíbulo para reunirse con él. Mientras estos once trabajadores se movilizaban dentro del consistorio, en la plaza Sant Jaume, sindicalistas del metro de Barcelona les apoyaban desde fuera.

Los trabajadores del Bicing se encuentran en medio de una convocatoria de huelga durante 15 días a lo largo del mes de julio, en los que protagonizan paros de cuatro horas para protestar por sus condiciones laborales, con la empresa norteamericana que gestiona el servicio del Bicing, Clear Channel.

Según reivindican, cobran entre 750 y 900 euros y mantienen un ritmo alto de trabajo en el que tienen que cargar continuamente con las bicicletas. Esta protesta se produce 5 días después de que los trabajadores interrumpieran el pleno municipal con una pancarta en la que se podía leer: "Bicing: sueldos de miseria. Basta de precariedad".