Tras la novena jornada de huelga en el metro y la presión puesta en septiembre, el ambiente se ha caldeado tanto en el suburbano como en los despachos de negociación. Este martes, el comité de huelga y representantes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) se han vuelto a sentar a negociar. Y una vez más no lo han hecho solos, lo han hecho con los cuatro representantes de la Conselleria de Treball que se encargan de una mediación encallada. Tal es el punto, que la última propuesta ha sido un golpe de efecto en toda regla.

El secretario general del Departamento de Trabajo, Josep Ginesta ha planteado al comité de huelga y a la compañía dejar en manos de un árbitro voluntario el futuro del convenio colectivo. Es decir, un experto en la materia escogido por ambas partes desvinculado de las mismas será quien redacte el texto definitivo y lo que diga “irá a misa”, como han señalado tanto fuentes sindicales como de TMB. Por ello, tanto comité de huelga (si acepta) como la empresa pública deberán proponer nombres y entre ellos, escoger uno.

SEPTIEMBRE, EL MES CONFLICTIVO

El comité de huelga, encabezado por Pere Ramón de CGT, se reunirá el miércoles por la mañana para tomar una postura conjunta. Por su parte, TMB ya ha se ha pronunciado a favor de esta medida que permitiría evitar nuevas jornadas los lunes y, lo que es más importante, evitar que en septiembre se convoquen los paros previstos para la Diada de Catalunya y durante las fiestas de la Mercè.

En una comparecencia ante los medios, la presidenta de TMB, Mercedes Vidal, ha reconocido que la empresa acepta de forma inmediata la propuesta del árbitro y ha exigido al comité de huelga que "por responsabilidad" haga lo mismo. "Llevamos más de un año y miedo haciendo propuestas, que no nos importa que haya un árbitro externo que dictamine cuál será finalmente el convenio de metro. La ciudadnía nos está exigiendo un acuerdo y también, nos lo están exigiendo los trabajadores de la empresa", ha aseverado.

C's CARGA CONTRA EL GOBIERNO Y LA CUP

Por su parte, el portavoz de la sección sindical de UGT en el metro de Barcelona, Jordi Gómez, ha reiterado que la propuesta se tendrá que consultar con el resto de sindicatos ante de una semana, el tiempo que ha ofrecido la Generalitat para pronunciarse sobre esta propuesta. En declaraciones a este medio, ha querido destacar que él está "en el comité de empresa desde 2010 y hemos tenido situaciones duras, pero nunca como esta”.

El regidor de Ciutadans en el Ayuntamiento, Santiago Alonso ha valorado como positiva la propuesta y ha pedido responsabilidad a ambs partes para alcanzar un acuerdo lo antes posible. Eso sí, no ha desaprovechado la oportunidad para cargar contra el gobierno municipal así como contra la CUP. "Constatamos como el gobierno ha sido incapaz de negociar, ha perdido su capacidad de liderazgo. Le tenemos que dar una vuelta a todo esto. También constatamos que algunos colectivos radicales han secuestrado a la plantilla del metro de Barcelona, en concreto la CUP , a través de sus sindicatos, radizalizando a la plantilla", ha asegurado ante los micrófonos.

ENCALLADOS EN UN ÚNICO PUNTO

Desde el sindicato recuerdan que las negociaciones no han girado entorno a una subida salarial, sino a mejoras laborales en un convenio colectivo que se resiste a su actualización desde 2008, año desde el cual se prorrogó el texto laboral.

Tras los últimos encuentros con los paros parciales de los lunes en el ambiente, el único punto en el que no llegan a un acuerdo es uno: la compañía quiere crear dos nuevos turnos de trabajo (de 06:00 a 14:00 horas y de 14:00 a 22:00 horas), que se cubriría con personal ya contratado a tiempo parcial. Los sindicatos exigen que sus compañeros pasen a tener un contrato a tiempo completo.

El pasado lunes se celebró la novena jornada de paros parciales en el suburbano del metro barcelonés. Era el primero en el que participaba personal de la bolsa de verano, temporales que también se han querido sumar a la reivindicación de sus compañeros. Ahora mismo, un tercio de la plantilla de metro de TMB está de vacaciones, pero el espíritu de huelga sigue igual de vivo, según las apreciaciones de los representantes sindicales.

En los próximos días se sabrá si, finalmente, un tercer agente decide un convenio que lleva atascado desde hace años.