Huelga total en el aeropuerto de El Prat a partir del lunes. Los trabajadores de Eulen han decidido en asamblea mantener la convocatoria de paros indefinidos de 24 horas en los controles de seguridad. Este domingo han vuelto a votar y una vez más, han vuelto a rechazar la propuesta de mediación de la Generalitat, tal y como sucedió el pasado jueves.

La alternativa en cuestión que proponía el Govern en calidad de mediador era un plus de 200 euros mensuales en 12 pagas mensuales. Una propuesta que ha sido rechazada por 150 empleados y aceptada por 36 de un plantilla formada por 350 trabajadores.

SERVICIOS MÍNIMOS DEL 90%

La medida planteada por mediación era el último cartucho para evitar la huelga indefinida para la que se han establecido unos servicios mínimos del 90%. Además, el Gobierno ha reforzado de forma paulatina la presencia de agentes de la Guardia Civil para hacer un seguimiento de los controles y evitar a toda costa las colas indefinidas.

Antes de conocerse el resultado de la votación, Purificación Infante, miembro del comité de huelga, ha comparecido ante los medios para denunciar haber sufrido "coacciones" para que los trabajadores de seguridad del aeródromo barcelonés acaben con la protesta.

Infante ha señalado que pese a todas las presiones que han recibido no se iba a lograr que la plantilla cambiara su decisión, como finalmente ha sucedido."Veo que ahora tienen mucha preocupación por tumbar una huelga, que es un derecho constitucional que tenemos", ha declarado.

EL LAUDO "NO NOS PREOCUPA"

Por su parte, el asesor del comité de huelga, Juan Carlos Giménez declaraba a Metrópoli Abierta que no les intimidaba ninguna medida planteada por el Ejecutivo central. “Que nos traigan a la Guardia Civil y a quien quieran”, sostenía este sábado al tiempo que aseguraba que el laudo obligatorio que también estudia el Gobierno para poner fin a la huelga "no nos preocupa".

En las próximas horas, se han convocado sendas ruedas de prensa tanto de la consellera de Treball, Dolors Bassa, como del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para valorar la situación.