Los buses interurbanos ya tienen preferencia en la avenida Meridiana. Las obras estivales no solo han repavimentado con asfalto sonoreductor el tramo que va de Fabra i Puig a la avenida Rio de Janeiro, sino que han incorporado dos nuevos carriles bus. Unos viales reservados que permitirán “agilizar la entrada y salida del transporte público” en una de las puertas de Barcelona, según la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz. En total, el consistorio ha calculado que los buses tardarán 8 minutos menos en completar su trayecto habitual.

Tal como ha destacado Sanz, los nuevos carriles bus significan “redirigir la planificación del espacio vial” y así poner este “a disposición del transporte público”. En el caso de la Meridiana, el número de carriles para vehículos privados no se ha disminuido, sino que se han estrechado para dejar espacio a los nuevos carriles bus. Por lo tanto, los carriles para coches han dejado de tener ancho de autopista y no resulta necesario pisar mucho el acelerador para que los conductores tengan sensación de velocidad (limitada a 50 km/h en este tramo y hasta ahora habitualmente rebasada).

TRES CARRILES BUS

Si bien en el tramo que va de Rio de Janeiro a Fabra i Puig ya había un carril bus, el nuevo (y segundo vial exclusivo) se ha situado junto a la mediana. La intención del consistorio es permitir un acceso más ágil de los interurbanos, los cuales hasta ahora se frenaban entre ellos al parar en sus correspondientes marquesinas (fenómeno acordeón). Mientras tanto, el carril bus de salida de la urbe es de nueva creación y se ha situado en el margen derecho de la avenida.

El objetivo final es conectar los nuevos viales con el carril bus-vao de la C-58, “siempre pensando en la perspectiva de la movilidad metropolitana”, ha explicado Sanz. En total, el Ayuntamiento de Barcelona ha calculado que de la actuación se podrán beneficiar 38 líneas de autobús interurbano, lo que equivale a más de 300 autobuses diarios que se “ahorrarán un tiempo de 8 minutos” al utilizar estas vías reservadas.

LA TRANSFORMACIÓN DE LA MERIDIANA

Tal como ha destacado Sanz, la actuación “forma parte de un proceso de transformación de toda la avenida Meridiana”, la cual asegura estar trabajando con los vecinos y las plataformas. “Desde principio de mandato estamos trabajando en un proyecto de transformación de toda la avenida Meridiana”, ha recordado Sanz. Un programa que prevé convertir el vial en “un espacio más amable, más pacificado, más humano y que sobre todo de prioridad a los viandantes”, ha destacado la teniente.

Sin embargo, las entidades agrupadas en Som Meridiana ya han criticado en varias ocasiones la tibieza del proyecto que quiere llevar a cabo el ejecutivo de Ada Colau, a quién le exigen aplicar el proyecto más drástico contra la contaminación. De hecho, el tramo sobre el que se ha actuado este verano no entra dentro de los planes de remodelación de la avenida y solo hay previsto incorporar un nuevo paso zebra a la altura de la estación de Sant Andreu Arenal a partir de septiembre (los semáforos, en cambio, ya funcionan).