El 27 de julio habrá una nueva jornada de huelga en el sector del taxi barcelonés. La cuarta en lo que va de año para protestar contra plataformas como Uber y Cabify y la masiva concesión de licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC) que estas compañías pretenden utilizar para hacer “competencia desleal”, según denuncian los taxistas. Esta vez, sin embargo, Barcelona no sufrirá un colapso. Al menos la ciudad, otra cosa es el puerto y el aeropuerto.

“Nuestra intención, en un principio, no es colapsar la ciudad”, según explicado el portavoz del sindicato Élite Taxi Barcelona, 'Tito' Álvarez, al programa El Món a RAC1. “No queremos molestar al ciudadano. No creo que vayamos a la ciudad, están por decidir los detalles, pero donde sí vamos a ir es a las infraestructuras de Fomento como podrían ser los puertos o el aeropuerto”. El sector del taxi está muy molesto con el departamento que dirige el ministro Íñigo de la Serna, al que acusan de no hacer todo lo necesario para evitar el desembarco de las multinacionales en España.

OPERACIÓN DE LA SERNA

Los taxistas barceloneses, unos de los más combativos dentro del sector, han bautizado la nueva jornada de protesta como Operación de la Serna y esperan captar la atención del ministro para que negocie sus reivindicaciones, en especial la relacionada con las licencias VTC. La legislación española estipula que solo puede haber una licencia VTC por cada 30 taxis, una proporcionalidad que no se cumple en ninguna ciudad española (en Barcelona es 1/14, por ejemplo) debido a un vacío legal de cuatro años que permitió la solicitud masiva de estas autorizaciones.

“Iremos a puntos estratégicos que dependen del Ministerio de Fomento”, ha dicho Álvarez. “Si no entran mercancías en el puerto o hay mucho atasco para entrar en el aeropuerto y salir, a ver si así le descuelgan el teléfono, ya que a nosotros no nos hace caso, pues a ver si les hace caso a sus amigos los empresarios y conseguimos presionarlo por ahí”. La Operación de la Serna estará secundado por más paros en Madrid, donde habrá una manifestación hasta la sede del ministerio. La fecha coincide con el quinto aniversario de la gran movilización del sector del taxi contra la Ley Omnibus, “que todavía la estamos sufriendo”, ha asegurado.

ÉXITO DE LA ÚLTIMA HUELGA

Tanto el Institut Metropolità del Taxi (IMET) como los sindicatos de taxistas calificaron de “mayoritario” el seguimiento del último paro de 24 horas convocado el pasado 29 de junio. Élite Taxi aseguró que el 100% de los taxistas del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) secundaron la huelga gracias al apoyo de los conductores de otros municipios. A pesar del gran seguimiento de las huelgas, los taxistas están encontrando dificultades para que las administraciones acepten sus exigencias, algunas por falta de voluntad política y otras porque se están tratando en los tribunales.

En junio el director general de Transportes y Movilidad de la Generalitat, Pere Padrosa, se reunió con representantes de varias asociaciones para pactar algunas medidas para frenar el intrusismo en el sector. Entre ellas, la creación de una comisión de seguimiento para controlar el otorgamiento de nuevas autorizaciones VTC. Asimismo, también se incrementarán los controles y las inspecciones en las zonas más conflictivas y trabajarán para aclarar la interpretación de la normativa que regula condiciones de los servicios de las VTC, que actualmente está recurrida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).