Las negociaciones para desbloquear el conflicto laboral en el Aeropuerto de El Prat avanzan a ritmo lento. Las posturas entre empresa y trabajadores están bastante alejadas, sobre todo en lo que respecta a la mejora de los salarios, y este martes han vuelto a reunirse con la presencia de Aena y la mediación de la Generalitat. Se trata de la cuarta jornada de reuniones con la huelga indefinida del día 14 de agosto en el horizonte.

El asesor del comité de huelga, Juan Carlos Giménez, ha explicado a los medios que durante el encuentro de esta mañana han seguido negociando las reclamaciones económicas de la plantilla, que piden una mejora salarial de 350 euros, mientras que la compañía ofrece un aumento de 155 euros. Tampoco hay acuerdo en cuanto al incremento de personal, ya que Eulen está dispuesta a contratar a 21 trabajadores más, pero el comité de huelga pide que sean un centenar.

EL ACUERDO, AÚN LEJOS

Giménez ha avanzado que será complicado llegar a un acuerdo este mismo martes y se ha remitido a la asamblea de trabajadores que se celebrará el jueves, que servirá para “informar a los trabajadores y para decidir si se toman más medidas, y no para llevar ningún acuerdo definitivo”. El asesor ha augurado que se volverán a reunir con la empresa el miércoles para limar asperezas y ahondar en las propuestas de la dirección.

A la reunión de este martes ha asistido la directora del Aeropuerto de El Prat, Sonia Corrochano; el comité de huelga de Eulen y una representación de la dirección de la compañía. Por parte de la Generalitat, que igual que en el conflicto del metro ha asumido el papel mediador, participan el secretario general de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Josep Ginesta; y el director de relaciones laborales, Enric Vinaixa.

COLAS INTERMITENTES

A pesar de que este martes no hay huelga, las colas en el Aeropuerto de El Prat han seguido el patrón de las aglomeraciones de los últimos días de huelga, con un pico de casi una hora de espera alrededor de las 10:30 (uno de los turnos en lo que hay paros los días de huelga parcial). Esta situación está provocando mucha indignación entre los pasajeros, que llegan con muchas horas de antelación al aeropuerto barcelonés por el miedo a perder sus vuelos.

"Es un caos de ciudad, de Estado. Estoy indignado con todo el mundo", ha criticado Jorge, que ha llegado al aeropuerto con dos horas de antelación confiando en que hoy no habría cola. Otros, como David Queralt, se lo han tomado con más filosofía: "Veníamos prevenidos porque, aunque hoy en teoría no hay huelga, sabíamos que harían huelga encubierta". A lo largo de la mañana también se han vivido largas colas en los mostradores de facturación, donde se acumulan las personas antes de que se abra su turno porque quieren ser los primeros en dejar la maleta para ir corriendo a pasar los controles de seguridad.