Las opciones alternativas al paso del tranvía por la Diagonal pierden fuelle. La conexión directa por la avenida que atraviesa Barcelona es la mejor opción, según los estudios encargados por la Autoritat del Transport Metropolità (ATM). Sea por superficie o con algún tramo soterrado,  el medio de transporte tomará la directa entre las plazas de les Glòries y Francesc Macià (a no ser que la oposición bloquee la conexión).

EL TRANVÍA SEMI-SOTERRADO

Tal como sostiene el estudio, la posibilidad de soterrar el tranvía entre la avinguda de Sarrià y el carrer de Bruc es la que acumula más ítems positivos, aunque su coste se dispara. Si bien la opción bajo-tierra comportaría aumentar la velocidad comercial a 21 km/h y transportar cerca de 240.000 pasajeros al día, precisaría de una inversión cercana a los 331 millones de euros.

¿Y qué inversión necesitaría hacerlo pasar por la superficie? Según el estudio, 158 millones de euros. En este caso, los raíles se situarán por el costado mar del centro de la calzada, junto a un carril bici de dos direcciones por el lado montaña. Esta reorganización de la calzada comportará que los dos carriles para coches se desplacen a los laterales de la Diagonal. Además, cabe destacar que el tamaño de las aceras no se tocará. El espacio para el tranvía se gana a los carriles bus, los cuales desaparecen en los dibujos del estudio.

230.000 PASAJEROS DIARIOS

Con el tranvía en superficie, serán cerca de 230.000 sus usuarios. Una cifra que se reduce por la pérdida de velocidad comercial, explican desde la ATM. Al haber más semáforos a superar, la velocidad cae a 16 km/h y son menos los 'coches' a poder poner en circulación. Una cifra que, de todas maneras, supera la velocidad de los actuales buses y del supuesto autobús eléctrico. Además, representa la opción que más conductores del vehículo privado capta.

¿Qué paradas tendría el tranvía por superficie? En total serían unas seis nuevas y una séptima que vendría a sustituir las actuales de Glòries y Farinera. La parada de les Glòries se situraría ante el Museu del Disseny (DHUB) y el resto (Casanova, Balmes, Cinc d'Oros, Verdaguer, Sicília y Monumental) se situarían en puntos de conexión intermodal con otros transportes públicos.

EL TRANVÍA POR PROVENÇA

La tercera alternativa que presenta el estudio de la ATM es hacer bajar el tranvía por el carrer d'Urgell hasta la altura de Provença para hacerlo girar hasta su encuentro con la Diagonal. Por lo tanto, el tranvía volvería a casarse con la avenida (aunque en este caso, recorriendo menos distancia por dicha vía).

Si bien resulta más cara esta opción (169 millones de euros), sí que supondría una transformación total del carrer de Provença, que vería su tráfico pacificado. La calle se convertiría en un espacio verde de plataforma única donde tranvía, viandantes y ciclistas compartirían espacio con ocasionales vehículos a motor.

EL BUS ELÉCTRICO

Casi descartado por el actual Gobierno municipal, el estudio de la ATM señala la opción del bus eléctrico como la opción más lenta a la hora de atravesar la Diagonal (13 km/h) y con menor demanda en un día laborable (53.000 personas). De hecho, solo conseguiría captar a 4 de cada 100 coches que utilizan la Diagonal para entrar o salir de Barcelona. ¿Su coste? 47 millones de euros, ya que se tendrían que comprar los 24 nuevos buses de 18 metros (cuando los tranvías serían de 32 metros).

De todas maneras, el estudio contempla hacer un proyecto más extenso para el caso del autobús, que fuese desde el nuevo campus de la UPC en el Fòrum hasta la Zona Universitària. En este caso, se estudiaría como modular los carriles bus para poder aumentar su actual velocidad comercial (situada en los 11 km/h).

Y AHORA, ¿QUÉ?

Después de hacerse público el contenido del estudio, la Generalitat de Catalunya deberá tramitar el punto que respecta al impacto ambiental del proyecto y el Ayuntamiento de Barcelona deberá decidir cuál de las cuatro opciones prefiere. Una operación en la que el reloj ya ha empezado la cuenta atrás, porque el primer consejo de administración de la ATM en el que se podrá tramitar la operación será en el de noviembre por cuestiones burocráticas. Por aquel entonces, el ejecutivo de la alcaldesa Ada Colau ya deberá contar con los suficientes apoyos para tirar adelante su apuesta (todavía por anunciar).