Cuatro días después de que Barcelona en Comú hiciera oficial su criticada posición ante el referéndum y dos días después de la décima sesión de huelga en el metro, el Govern ha cargado contra la alcaldesa, Ada Colau.

El conseller de Territorio, Josep Rull, ha reivindicado la labor silenciosa de la Generalitat en el conflicto del suburbano barcelonés y ha asegurado que desde su departamento ven “una ausencia clamorosa de liderazgo , la ausencia de la alcaldesa de Barcelona, que es inexplicable, estridente”.

Por ello, ha instado a Colau a tener "sentido de responsabilidad" e implicarse en las negociaciones, que el Govern ve con perplejidad. Rull ha criticado que ni Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ni los empleados en huelga acepten ninguna de las soluciones que propone la Generalitat en calidad de mediadora en el conflicto laboral.

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LAS CRÍTICAS DE COLAU

El conseller se ha referido así al papel de la alcaldesa en sesión plenaria pese a que el pasado lunes, Colau criticó duramente la actitud del comité de huelga por no llevar ante la plantilla las última propuestas planteadas en la mesa de negociación tanto por parte de la dirección de TMB como de la Generalitat.

“Sinceramente, estoy perpleja, no entiendo por qué el comité de huelga no lo ha llevado ni siquiera a consideración de los trabajadores”. Una situación que también ha calificado de anómala en la que “empatiza" con los usuarios afectados, según sus palabras. Las declaraciones de la alcaldesa llegaban días después de que la presidenta de TMB y regidora de movilidad, Mercedes Vidal, asegurara ante los medios que no pondrían más ofertas encima de la mesa de negociación.

La actitud de Vidal irritó a un comité de empresa que este martes ha vuelto a defender, a través de un comunicado, su voluntad de seguir negociando para desencallar un convenio laboral prorrogado desde 2008 y que negocia con TMB desde hace dos años.

Información sobre la huelga en la parada Diagonal de la L5 / MS

PIDEN LA DIMISIÓN DE VIDAL

“El comité de huelga tiene el mandato de la asamblea de negociar y defender los intereses de los trabajadores. Este comité continúa teniendo la voluntad de trabajar para resolver el conflicto y llevar a la asamblea todas las propuestas que den solución a las pretensiones de los trabajadores”, ha puntualizado.

El comité de huelga también sostiene que “la actitud de los responsables políticos de TMB es desafortunada y no defiende ni los intereses de la ciudadanía de Barcelona, ni los del servicio público que representa TMB”. Por ello, una vez más, han pedido la dimisión de Vidal ante su incapacidad de sentarse a negociar con ellos para desencallar el conflicto. Una petición a la que se sumaron el pasado lunes el PDeCAT y ERC.

La alcaldesa Ada Colau junto a al regidora de movilidad, Mercedes Vidal / EFE

 

SIN PAGA DE 32 EUROS MENSUALES

Entre tanto revuelo y negociación, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha decidido dejar de pagar un extra de 32 euros mensuales a los trabajadores. A partir de este mes se dejará sin efecto el acuerdo que contemplaba este avance desde inicio de 2016. Según ha explicado la dirección, se trata de un importe que se les "avanzaba" a cuenta de los incrementos salariales que contemplaría un futuro convenio colectivo para "crear un clima favorable al diálogo" que no se ha podido conseguir.

"Consideramos que hemos llegado a una situación de bloqueo y que esas condiciones no se están dando", ha explicado en rueda de prensa el consejero delegado de TMB, Enric Cañas tras la reunión que ha mantenido este miércoles el Consejo de Administración de TMB, en la que se ha refrendado la última propuesta que se hizo llegar a los trabajadores. Una propuesta que según Cañas acepta "todas las condiciones que son presupuestariamente viables".

En cuanto a los efectos que podría tener el no acuerdo en la plantilla, Cañas ha asegurado que se garantizarán los empleos pese a que el comité de empresa no haya aceptado las últimas propuestas. Las mismas que, según cálculos de TMB, suponían una inversión de 23 millones extras en los próximos cuatro años. 

Pero el acuerdo sigue encallado y TMB ha vuelto a dejar claro que ha llegado al "límite". Por ello, vuelve a dejar en manos de la mediación la salida a un conflicto atravesado.