Nuevas colas en el aeropuerto de El Prat. Y resignación entre los viajeros. Como viene siendo habitual estos últimos días, las terminales T-1 y T-2 han soportado durante este lunes importantes aglomeraciones de pasajeros en el tercer día de huelga parcial de los trabajadores de la empresa Eulen, que gestiona la seguridad. A media mañana las colas eran de casi una hora, pero a medida que ha transcurrido el día los tiempos de espera se han acortado.

Como ya sucedió el domingo, miles de pasajeros han acudido al aeropuerto con muchas horas de antelación para no perder su vuelo, lo que ha hecho que se agolparan en los vestíbulos, a la espera de que abrieran sus mostradores de facturación. La resignación ha sido la nota dominante. Este es el caso de Marta, prejubilada, que comprende las protestas de los trabajadores. 

CONSULTAR CON LAS AEROLÍNEAS

Desde Aena, se aconseja a los pasajeros que contacten con sus aerolíneas para saber exactamente a qué hora abrirán sus mostradores de facturación. ¿El objetivo? No llegar al aeropuerto con demasiada anticipación y colapsar las instalaciones. La jornada de huelga ha empezado con calma relativa y en el primer turno de paros, de 5:30 a 6:30, las colas eran inferiores a los 20 minutos, pero en el segundo turno, de 10:20 a 11:30, se han alargado por la mayor afluencia de viajeros y vuelos programados.

Las aglomeraciones y las colas son una constante desde hace dos semanas. El conflicto laboral entre Eulen, la empresa concesionaria de los controles de seguridad en el Aeropuerto de El Prat, y los trabajadores, que piden más personal y mejores condiciones, se enquista a la espera de que haya un punto de inflexión en las negociaciones. Mientras tanto, los pasajeros están atrapados en medio de la crisis y señalan a todas las partes del conflicto. Este es el caso de Pascual, un joven empresario que se dirige a la India con su pareja y que arremete contra los trabajadores, Eulen y Aena.

MÁS REUNIONES

La empresa Eulen y los trabajadores han reanudado este lunes las negociaciones en la sede del departamento de Trabajo de la Generalitat las negociaciones para intentar desbloquear el conflicto y evitar la huelga indefinida convocada a partir del próximo día 14.

La reunión de más de nueve horas que mantuvieron el domingo acabó sin acuerdo, aunque ambas partes lograron acercar posiciones en aspectos sociales y organizativos y Eulen puso sobre la mesa una propuesta de aumento salarial de 155 euros mensuales, que el comité, que solicita un aumento de 350 euros, aún considera insuficiente.

PREOCUPACIÓN HOTELERA

Los hoteleros, por su parte, han manifestado su preocupación por la imagen que está dando la ciudad. "Llevamos unos cuantos veranos con la misma historia y vamos desgastando la imagen de Barcelona como destino turístico y también tenemos un problema como catalanes, que somos los primeros perjudicados", ha lamentado este lunes el director general del Gremio de Hoteles de Barcelona, Manel Casals, en una entrevista de Europa Press.

Casals ha reprochado que las diferentes administraciones "se van pasando la pelota de un tejado a otro", y ha urgido a ponerse de acuerdo para solucionar el conflicto lo antes posible.