El Ayuntamiento de Ada Colau ha puesto la diana en el coche y lo ha convertido en su principal enemigo. El consistorio quiere devolver el protagonismo al peatón en la vía pública a costa de los vehículos privados y ha iniciado proyectos urbanísticos en toda la ciudad que eliminan plazas de parking.

Ante la dificultad para limitar el parque de vehículos de la ciudad, el consistorio ha optado por dificultar el uso del coche, eliminando plazas de aparcamiento público en superficie. El coche está considerado un bien de lujo y quien quiera tener uno deberá alquilar o comprar una plaza en un parking, a tenor de las políticas municipales.

Los vecinos de la superilla del Poblenou ya saben de que va el tema, pues desde hace un año se ha restringido la circulación motorizada por sus calles y se han eliminado las plazas de aparcamiento en superficie. El plan de las superillas pretende reducir el tráfico rodado de Barcelona en un 21%, con lo que se mejoraría la calidad del aire.

CARRIL BICI EN CONSTRUCCIÓN

Pero además de las superillas, el Ayuntamiento está apostando por el despliegue de la red de carriles bici. Actualmente hay 11 proyectos en construcción, aprobados durante el mandato anterior, y se prevé la construcción de más. Uno de los que se está construyendo ahora está en la calle Sant Antoni Maria Claret, entre Biscaia y Espronceda. Vecinos de esta vía se han revelado contra lo que consideran una decisión municipal unilateral, con “nocturnidad y alevosía”, como se podía leer en la pancarta que llevaban en su protesta de este martes.

Una treintena de vecinos ha cortado a las 18 horas la calle durante 20 minutos, a la altura de Espronceda. Para ello han utilizado las propias vallas de las obras que se están realizando para construir el carril bici. El corte se ha producido con el conocimiento, que no autorización, del consistorio.

Los vecinos han obligado a los autobuses a desviar su trayecto habitual / P. A.
Los vecinos han obligado a los autobuses a desviar su trayecto habitual / P. A.

Los vecinos contrarios a este carril bici señalan que “no nos oponemos al carril bici, a lo que nos oponemos es a tener un carril bus y un carril bici, las dos cosas juntas”, porque se quedan sin espacio para aparcar sus vehículos, según reivindica una de ellos, Mati Duque, que en un momento dado toma la palabra y trata de organizar la movilización.

La consigna es clara, no dejar pasar a los coches ni autobuses, aunque una vecina enfadada y con prisa consigue que le abran la valla. Las motos consiguen sortear la protesta por la acera, mientras que los coches y el autobús H8 tenían que desviarse. Tras 20 minutos de protesta, con cánticos contra Colau y mucho ruido, retiran las vayas y la pancarta y el tráfico vuelve a circular con normalidad.

MÁS PROTESTAS

Las protestas proseguirán en los próximos días, con una frecuencia semanal, en días alternos. Los vecinos contrarios a este carril bici se están organizando mediante un grupo de WhatsApp y piden diálogo al consistorio. Se quejan de que las obras empezaron en la madrugada del 14 al 15 de agosto y que el asfaltado se realizó este pasado domingo.

También denuncian que hasta ahora no se les ha escuchado ni recibido, aunque desde el consistorio aseguran que la explicación global se dará a los vecinos de los distritos el próximo mes de septiembre.

Por el momento, estos vecinos denuncian que el precio medio de los alquileres de plazas de aparcamiento de la zona ha subido 20 euros y que la movilidad de la zona se verá perjudicada si se mantiene el proyecto del nuevo carril bici junto al carril bus. O lo uno o lo otro, pero las dos infraestructuras juntas, no, señalan.