En los días con más contaminación, los coches privados podrían tener que pagar una tasa para entrar en Barcelona. Así lo ha anunciado este miércoles la Generalitat, que ha creado un grupo de trabajo para analizar la implementación de esta medida. 

La propuesta está por ahora en fase de estudio. "Es solo un grupo de trabajo", ha puntualizado la directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Mercè Rius. En caso de aprobarse la medida se aplicaría a partir del 1 de diciembre. Eso sí, de forma puntual y solo en los días más críticos.

La idea se enmarca dentro del plan para episodios ambientales y solo tendría efecto en las carreteras en las que la Generalitat tenga competencia. El dinero recaudado por este nuevo impuesto se destinaría a los fondos para el cambio climático y el medio natural. 

COCHES CONTAMINANTES

Este anuncio se suma a la prohibición, a partir de 2020, de los coches más contaminantes durante los días más críticos, y afectará a los vehículos que no tengan la etiqueta adhesiva de la DGT. En concreto, a los coches de gasolina matriculados antes del 2000 y del 2006 en caso del gasóleo. Estas etiquetas, según ha explicado Rius, van ligadas a una base de datos. Gracias a las cámaras de vigilancia se captarán a los vehículos que entren en Barcelona y se aplicarán las sanciones correspondientes a los coches no autorizados.

La Generalitat también ha anunciado, entre otras medidas, la creación de carriles bus-vao a los accesos a la ciudad, pero "sin construir otra vía adicional", solo adaptando las actuales ha asegurado Rius, tal y como ya funciona en la C-31.

Desde el Gobierno catalán se creará un libro blanco de buenas prácticas para incentivar a las empresas con más de 500 trabajadores a desarrollar un plan de desplazamiento propio para las jornadas con más contaminación.

REDUCIR LAS EMISIONES

Los objetivos de este plan de actuación es reducir un 10% la emisión de los óxidos de nitrógeno y las partículas contaminantes en los próximos 5 años. Estas medidas se unen a las que ya aprobó la Generalitat como la creación del título de transporte T-2 para días de máxima contaminación o el aumento de los autobuses públicos híbridos y eléctricos.

Actualmente, unas 500.000 personas acceden con su vehículo privado cada día laborable a la ciudad de Barcelona, ocupados por una media de 1,3 personas, lo que comporta el 50% de las emisiones totales de óxido de nitrógeno en el área metropolitana. Un 20% está producido por la industria, un 13% por el transporte marítimo y el resto por otros agentes, como la producción doméstica, en proporciones menores.