Ataque sin precedentes. El miércoles por la noche a las 21:35 horas el Zoo de Barcelona fue asaltado por un número desconocido de personas. Según han explicado el director del parque, Antoni Alarcón, estas se dirigieron a la zona de aves y con una piedra reventaron el candado del acceso a la enorme jaula. En total, 17 aves exóticas se escaparon del hábitat. Por ahora solo se han podido recuperar 5 de ellas y el resto continúan en paradero desconocido.

UNA ACCIÓN EXPRÉS

Tal como supone el director, los vándalos habrían saltado el muro del parque que da al carrer de Wellington, aunque tampoco se descarta que podrían haberse escondido en el recinto antes que cerrara al público a las 20 horas. Según han explicado los responsables, el vigilante de seguridad solo tardó tres minutos a llegar hasta el espacio, pero por aquel entonces ya no había nadie. Actualmente la investigación está en manos de los cuerpos de seguridad.

Según cree Alarcón, los asaltantes habrían entrado a la jaula y habrían asustado a las aves, las cuales hacia aquella hora ya dormían al caer los últimos rayos de sol. Por este motivo, entienden que cinco ejemplares de espátulas hayan salido del hábitat, ya que precisamente estos suelen descansar en uno de los laterales más alejados al acceso. A estas horas todavía permanecen huidas dos avefrías armadas, dos ibis escarlata y tres moritos común.

NADIE HA REIVINDICADO EL ATAQUE

Ningún grupo ni plataforma ha reivindicado el ataque al Zoo de Barcelona, por lo que desde la dirección del parque creen que se trata de una acción vandálica. Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana ya estudian el caso, aunque en el sector donde se han producido los hechos no hay cámaras de seguridad. “Este incivisimo no lo entendemos”, ha expresado sorprendido el conservador de aves, Miquel Sierra.

Tal como ha explicado Alarcón, ayer por la noche ya se recuperaron tres aves y esta mañana dos más. Alguna de ellas, con evidentes signos de desorientación. Actualmente hay dos grupos de profesionales del zoo buscando los ejemplares por las calles de alrededor, aunque esperan que algunas de las aves exóticas vayan volviendo al zoo conforme pasen las horas. “Por el tipo de aves que son, suponemos que están por los entornos”. Alarcón no pierde la esperanza de encontrarlos a todos. Sin embargo, lo que peor ha sentado a los responsables del zoo, es que el hábitat atacado está destinado desde el año 1985 a reintroducir los animales en la naturaleza.