Una década después, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido volver a plantar palmeras. El control de la plaga del picudo rojo ha permitido reinsertar esta especie, de la que se contabilizan más de 10.000 ejemplares en las calles de la ciudad.

La plaga del picudo rojo comportó que se detuviera la plantación de palmeras hasta este año, en el que se están introduciendo hasta seis especies diferentes, más resistentes a las plagas. En 2017 está planeado que la población de palmeras crezca en 117 nuevos ejemplares.

En total, Barcelona cuenta con 10.924 de 19 variedades diferentes de palmeras. El distrito de Sant Martí, con 2.335 unidades, es el que cuenta con mayor población. La palmera más alta de Barcelona se encuentra en Nou Barris, en la calle Can Verdaguer, y alcanza los 27 metros de altura.

 

 

LAS VARIEDADES MÁS COMUNES

La campaña de plantación de palmeras se produce en los meses de más calor, entre mayo y octubre. Aunque no está considerada un árbol, la palmera se incluye en el Catálogo de Árboles de Interés Local, que regula la vegetación de los espacios públicos. El estar recogida en este documento se asegura su conservación, pues la ley impide la eliminación de los ejemplares.

Las variedades más comunes en Barcelona son la datilera (Phoenix dactylifera), la de Canarias (Phoenix canariensis), washingtoniana (Washingtonia robusta) y la de California (Washingtonia filifera).