El whatsapp ya no es revolucionario. Más bien está demodé Todo el mundo lo tiene. Cualquier activista en redes que se precie ya sabe que este popular servicio de mensajería, ahora en manos de Facebook, se ha quedado obsoleto y no es fiable. Ahora el sistema de comunicación que se impone para las acciones radicales es Telegram. Las “guerrillas” o las “patrullas” de troles que asaltan Twitter de forma coordinada desde los bajos fondos de casi todos los partidos políticos, e incluso los grupos oficiales de las mismas formaciones, han ido migrando progresivamente a esta red de mensajería instantánea. Los últimos en sumarse a la tendencia han sido los Comités de Defensa de la República (CDR), que ya empuñan la herramienta para movilizar a los suyos y para dirigir los operativos desde el 1-0, como el de la pasada huelga general del 8-N.

Hace solo un par de años parecía que whatsapp le habia ganado la partida de la mensajeria a Telegram, pero la guerra política llevada al mundo de las redes y las telecomunicaciones le ha dado la vuelta a la tortilla. “Telegram es más seguro”, aseguran los activistas. También permitía hasta hace poco enviar archivos con mayor calidad que con whatsapp. Pero lo verdaderamente revolucionario del servicio es que permite crear canales de información a los que no se puede responder como en los grupos de whatsapp, lo que facilita “que no se pierdan las órdenes y que todo el mundo tenga claro lo que tiene que hacer”, explican.

GRUPOS CERRADOS

Además en paralelo al canal informativo (abierto a todo el mundo y a que cualquiera que disponga de la aplicación o de la versión web puede suscribirse), sigue funcionando el sistema de “grupos” similar a los de whatsapp a los que no solo se puede entrar por invitación. Pero estos grupos están reservados “a los organizadores, a los que dan las órdenes”, explican, y a sus primeras espadas.

Corte de la Ronda del Mig, a la altura de plaza de Cerdà durante la huelga

Sin embargo, y como pasa siempre cuando una tendencia se impone a otra, no todos los CDR disponen de su propio canal de Telegram, pero cada vez son más los que se van sumando. “Se utiliza Telegram como un canal más de información pero las instrucciones básicas se siguen dando también por twitter de forma simultánea”. El motivo de esta duplicidad es que todavía hay quien es reacio a renovar su forma de enviar mensajes y de recibirlos. De hecho muchos CDR de Barcelona no tienen canal propio de Telegram pero sí que utilizan la aplicación entre sus miembros y para comunicarse con otros comités.

Los CDR de Barcelona ya utilizaron Telegram de forma masiva durante la huelga general del 8-N para coordinar cortes de tráfico, como el de la Ronda del Mig a la altura de la plaza de Cerdà, que fue dirigido por el CDR de Sants. Otros CDR de la ciudad simplemente emplearon el sistema para convocar a sus miembros para ir juntos a las manifestaciones o para fijar puntos de encuentro. También se utilizaron para enviar coordinadamente, previo aviso desde el CDR Nacional, a grupos de apoyo a la “operación frontera” a La Junquera, a Puigcerdà o al Baix Ebre, una vez levantados los cortes parciales de las vías más importantes. “Se funciona en red, las instrucciones van desde arriba hacia abajo”.

PREPARANDO LAS PRÓXIMAS ACCIONES

Tras la huelga general y la manifestación del sábado en la calle de Marina en la actividad en Telegram y Twitter de los CDR se ha tomado un respiro. Pero hoy mismo muchos de los comités ya han vuelto a convocar reuniones y asambleas, primero para analizar las repercusiones del 8-N y segundo para debatir las próximas acciones y las líneas de actuación, siempre bajo la tutela del CDR nacional. Los canales locales también se están utilizando para organizar talleres de pancartas, charlas sobre cómo actuar en caso de detención o cursos de “formación anti-represiva”.

Manifestación organizada por varios CDR de Barcelona

Otra de las funciones para las que Telegram se ha mostrado muy eficaz en los CDR ha sido en la recopilación de información (especialmente vídeos y fotografías) de las actuaciones policiales con los piquetes el día de la huelga. Tener pruebas de cualquier de actuación sospechosa de violencia “es una prioridad” para los CDR, ya sea para denunciar las agresiones como para proteger a los integrantes del grupo que sean identificados o agredidos.También se apunta a que Telegram está siendo utilizado como banco de datos de personas que no comulgan con la causa independentista.