La huelga independentista del 8 de noviembre ha subido de tono y ha terminado con incidentes.

Un grupo de unos 500 jóvenes ha cortado durante más de cuatro horas las vías del AVE en la estación de Sants. Los estudiantes se habían concentrado previamente en la plaza de Sants, desde donde se han dirigido a la estación, y han ocupado los andenes y diez vías del tren, una de ellas utilizada por las líneas R1, R3 y R4 de Cercanías, en dirección sur. Las restricciones en el tráfico ferroviario han generado malestar en muchos usuarios, que ha alcanzado su cénit cuando se ha anunciado por megafonía el cierre de la estación y se ha evacuado a los viajeros. 

En ese momento, los Mossos d'Esquadra han bloqueado el acceso desde la plaza Països Catalans y han montado un cordon policial junto a los tornos de validación de billetes para impedir que más radicales accedieran al recinto. El dispositivo ha provocado que numerosos jóvenes que esperaban fuera -y que intentaban sumarse a la protesta  del interior- hayan protagonizado algunos incidentes como la rotura de una puerta de cristal.

Los estudiantes han sido convocados en la plaza de Sants por la Plataforma de Estudiantes por la República a las 16:00 horas y tras concentrarse han decidido dirigirse a la estación. La escasa presencia policial les ha facilitado la entrada. De hecho, durante los primeros momentos de la ocupación solo se ha mantenido en los andenes un pequeño grupo de mossos que enseguida ha optado por abandonar el lugar. Un segundo equipo de policías autonómicos ha bajado a los andenes al cabo de un par de horas y ha sido perseguido y acosado por los concentrados.

Los manifestantes, que se han inspirado en la ocupación de la estación del AVE de Girona que ha estado prácticamente todo el día cerrada, han coreado gritos como “les vies seran sempre nostres” o “llibertat presos polítics", mientras jugaban a las cartas en los andenes, ondeaban esteleadas y colocaban pancartas reivindicativas en los convoys del AVE que habían quedado atrapados en Sants. Los agentes policiales en ningún momento han intentado desalojar a los concentrados, lo que ha permitido que reinara una calma tensa en el subsuelo de la estación.

cordon policial

Cordón policial frente a las máquinas canceladoras

Sin embargo también ha habido episodios de tensión cuando algunos pasajeros que esperaban coger el AVE se han dirigido a los manifestantes y estos han respondido con gritos de “fuera fascistas de nuestros barrios”. Sobre 19.40 horas, Adif ha anunciado que se cerraba la estación y se suspendía la circulación de todas las líneas, lo que ha sido acogido con vítores y aplausos por los jóvenes, que han seguido sentados en las vías. Mientras los viajeros abandonaban el recinto se han producido momentos de tensión, porque numerosos jóvenes querían entrar a apoyar a sus compañeros a la vez que grupos de viajeros intentaban en vano acceder al interior en busca de su tren. Hacia las 21:15 horas (hora a la que estaba prevista la salida del último AVE del día) los independentistas han decidido poner fin a la protesta y han abandonado la estación de forma bastante ordenada bajo la atenta mirada de los agentes, pero abucheados por muchos viajeros.

CONCENTRACIÓN EN LA CATEDRAL

Casi de forma simultánea, ha tenido lugar en la plaza de la Catedral otra concentración, en este caso convocada por la ANC y Òmnium Cultural. Durante el acto se han producido varios parlamentos, entre ellos los de Agustí Alcoberre, de la ANC, y de Marcel Mauri, de Òmnium. Ambos han pedido a los asistentes que mantengan la lucha para lograr la libertad de los presos y para conseguir la república. Tanbién ha hablado el secretario general de UGT, Camil Ros, que ha sido silbado por la no adhesión del sindicato que dirige a la huelga general.

Los asistentes, que han gritado consignas como “libertas presos políticos”, “fuera los okupas del Palau”, “Es Puigdemont nuestro presidente” o “Menos dictadura y más justicia”, han acabado el acto con el canto de Els Segadors.