Los Mossos d'Esquadra, con la colaboración de la Guardia Urbana, han detenido a una pareja, de nacionalidad rumana, que se dedicaba a captar personas en su país a las que traían a Barcelona, donde les retiraban la documentación y les obligaban a ejercer de mendigos.

Los detenidos están acusados de los delitos de tráficos de personas con finalidades delictivas, lesiones, amenazas y robos con violencia.

Las investigaciones se originaron después de que una joven rumana denunciara que había tenido que abandonar el piso donde residía porque sufría maltratos y lesiones provocadas por los compatriotas con los que vivía.

La joven explicó a los agentes que llegó voluntariamente a Barcelona a trabajar ejerciendo la mendicidad, después de recibir la oferta de un compatriota que le aseguró que ganaría 200 euros al mes. Al llegar a la ciudad, le quitaron la documentación y le delimitaron la zona en la que podía pedir limosna.

Al final de cada día debía dar todo el dinero recaudado a la persona que le había retirado la documentación y si no alcanzaba la cifra marcada era agredida físicamente o, incluso, era obligada a mantener relaciones sexuales con otros hombres que pagaban por sus servicios.

Delante de esta situación, la joven decidió abandonar el piso y dormir en la calle, donde contactó con los agentes policiales que tras escuchar su historia abrieron una investigación. La pareja que la explotaba fue detenida el pasado 1 de junio en la Estació del Nord, cuando cogían un autobús para dirigirse a Rumanía. El día siguiente pasaron a disposición judicial. El juez decretó prisión provisional para el hombre, de 48 años, y libertad con cargos para la mujer, de 24 años.