Este miércoles se ha presentado la gran manifestación de la campaña en favor de acoger a refugiados 'Casa nostra, casa vostra'. El acto ha contado con la participación de los alcaldes de las principales ciudades de la provincia de Barcelona, entre ellos Ada Colau.

La alcaldesa de Barcelona ha señalado que Barcelona está acogiendo refugiados, “pero queremos acoger más”. Ada Colau ha pedido a la población catalana que llene la ciudad y la desborde el próximo sábado en una manifestación que arranca a las 16 horas de plaza Urquinaona.

Colau ha sido muy crítica con la los países de la UE y ha señalado que “hace tiempo que en la administración local hemos alzado la voz y hemos dicho que la política europea no nos representa en política de inmigración y acogida”.

También se ha querido referir al memorial instalado en el Paseo Marítimo, explicando que su objetivo es “recordar la cifra -de personas muertas en el Mediterráneo al intentar llegar a Europa- a los barceloneses, porque esta gente no tenia porque morir y porque no queremos mirar para otro lado”.

Monumento a las personas muertas en el Mediterráneo / PA
Monumento a las personas muertas intentando cruzar el Mediterráneo / PA

La alcaldesa se ha mostrado emocionada al citar un fragmento del pregón infantil de Santa Eulalia, en el que los niños le pidieron que Barcelona fuera referente como ciudad de acogida.

ANÉCDOTA CON REFUGIADO

Xavier Rosiñol, periodista de Catalunya Ràdio, ha inaugurado el acto explicando una anécdota personal que se inició en la frontera entre Grecia y Macedonia, donde se desplazó en una furgoneta blanca para realizar un programa especial sobre refugiados. Allí se le acercó un chico de 22 años con una camiseta naranja y hablando un castellano perfecto. Estudiaba filología hispánica y le aseguró que “estaba de paso”.

Rosiñol se quedó sorprendido con la rotundidad con la que le aseguró su condición de temporal en ese campo de refugiados, donde el periodista llevaba cinco días sin que se produjera ningún avance en la situación de los refugiados. El chico le aseguró que estaría allí dos meses y luego se mudaría a España, donde había pedido asilo para finalizar sus estudios universitarios.

Ocho meses después de este encuentro, hace tres semanas, Rosiñol se desplazó a Berga, de donde es originario, para participar en un acto de 'Casa nostra, casa vostra'. En esa población barcelonsa se han acogido 50 personas hasta el momento y poco antes de iniciarse el acto le informaron de la participación de un refugiado, que resultó ser el chico que conoció en la frontera.

Tras el acto, le preguntó que si necesitaba algo y el joven refugiado le indicó que unas gafas nuevas, porque con las que tenía ya no veía bien. Con esta anécdota, Rosiñol ha querido explicar que “la acogida es que sus problemas sean nuestros problemas”.

EL MUNDO LOCAL, A FAVOR DE LA ACOGIDA

En el acto también han participado los alcaldes de Badalona, Sabadell, Santa Coloma de Gramenet o Badalona, además de otros representantes del mundo local.

Juli Fernández, alcalde de Sabadell, ha destacado la diversidad política entre los alcaldes que apoyan el manifiesto y el consenso entre todos ellos, porque “no existe la opción no acoger. Es una obligación, una responsabilidad, si queremos cumplir con los derechos básicos de las personas”.

Por su parte, Nuria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, ha señalado que “campañas como esta han de ir acompañadas de mucha pedagogía para que la clase trabajadora no vea como un peligro a los refugiados” y triunfe el racismo.