La plantilla del FCBarcelona está encantada con la transformación que ha sufrido el Camp Nou desde que la junta directiva que preside Josep Maria Bartomeu activó la grada de animación. Desde la pasada temporada, el coliseo azulgrana ha aparcado su perfil más contemplativo y los futbolistas agradecen los cánticos que se escuchan durante los partidos. En el gol norte del estadio conviven varios grupos y las discrepancias políticas, desconocidas por la inmensa mayoría de la masa social barcelonista, son evidentes. Mientras la peña Almogàvers lidera los cánticos a favor de la independencia, los Supporters Barça son contrarios a la secesión de Catalunya. Algunos, según fuentes internas, se declaran abiertamente “españolistas”.

La peña Almogàvers, oficial desde 1989, es posiblemente la más politizada del club. Sus simpatizantes desplieguen grandes estelades en el estadio y activan el tradicional cántico a favor de la independencia de Catalunya en los minutos 17:14. En sus orígenes, la peña se desmarcó de los Boixos Nois, grupo radical que durante dos décadas contó con el beneplácito de las directivas de Núñez y Gaspart, y abogó siempre por una animación pacífica.

Los Supporters Barça, en cambio, se mantienen en silencio cuando el Camp Nou grita a favor de la independencia. No exhiben estelades ni banderas catalanas y en algunos partidos han intentado boicotear los cánticos de sus compañeros. En el último partido de Liga contra el Málaga, por ejemplo, retrasaron el tradicional “in-inde-independència” al entonar otra canción. “Son españolistas y a alguno se le escapa el saludo nazi en más de una ocasión”, denuncia un integrante de la grada de animación que prefiere mantenerse en el anonimato.

HEREDEROS DE LOS BOIXOS NOIS

En la grada de animación del Camp Nou también tienen su cuota de protagonismo las peñas Supporters Puyol, Creu de Sant Jordi y Nostra Enseña, que exhiben alguna estelada pero tienen un perfil mucho menos politizado.

“Supporters Puyol y Supporters Barça surgieron tras la expulsión de los Boixos Nois del estadi. Son sus herederos y algunos han exhibido banderas españolas en los desplazamientos del Barça, sobre todo en las finales. Algunos antiguos líderes de los Boixos siguen acudiendo al Camp Nou, pero lo hacen a título individual y en localidades alejadas de la grada de animación”, explica un antiguo miembro del grupo radical a Metrópoli Abierta.

Los Boixos Nois alcanzaron gran notoriedad en el Camp Nou y en los desplazamientos del equipo por todos los campos de España y en las grandes citas europeas. Peña fundada en 1981, inicialmente sus socios simpatizaban, mayoritariamente, con los movimientos independentistas y de la izquierda radical. Una década después, el panorama era muy distinto, con muchos skinheads de ideología nazi en el estadio. La convivencia, entonces, no fue fácil. La violencia subió de tono y alcanzó su máxima intensidad en enero de 1991, cuando miembros de la peña radical mataron a Frederic Roquier, un simpatizante de las Brigadas Blanquiazules, grupo ultra del RCD Espanyol. Fue su respuesta a las agresiones sufridas antes por Sergi Segarra por parte de hinchas blanquiazules.

LA TOLERANCIA CERO DE LAPORTA

Joan Laporta, presidente del Barça entre 2003 y 2010, desactivó a los Boixos con su campaña "tolerancia cero con los violentos". El abogado barcelonés recibió todo tipo de amenazas de los ultras barcelonistas.

La actual grada de animación cuenta con el visto bueno de la junta directiva que preside Josep Maria Bartomeu y los Mossos d'Esquadra. La discrepancias actuales en el gol norte son notorias, pero sus simpatizantes recalcan que, de momento, “no hay riesgo de fractura” en la grada de animación. Su pasión por el Barça es más fuerte que sus ideales políticos.