Barcelona '92 fue el punto de inflexión del deporte español. Las 22 medallas (13 de oro, 7 de plata y 2 de bronce) colocaron a España en el sexto puesto del ranking y premió el plan ADO que activó el gobierno de Felipe González. Los XXV Juegos Olímpicos de la era moderna también serán recordados por el gran impacto que tuvo el Dream Team, con Magic Johnson, Larry Bird y Michael Jordan en el equipo estadounidense. Y, para los amantes de las estadísticas, en Barcelona se consagró una estrella poco conocida para el gran público: Kevin Young. Ganador de los 400 metros vallas con un tiempo de 46:78 segundos, su récord mundial sigue vigente 25 años después.

Young (Los Angeles) fue la gran sensación el 6 de agosto de 1992 en el Estadi Olímpic de Montjuïc. No tanto por su victoria, esperada, sino por su autoridad y su espectacular registro. En Barcelona se convirtió en el primer atleta que corría la distancia por debajo de los 47 segundos. Hasta entonces, el récord mundial de los 400 metros vallas lo ostentaba, desde 1983, el también estadounidense Edwin Moses.

“En el Estadi me percaté de que se había logrado un récord estratosférico, pero no podía imaginarme que seguiría vigente 25 años después”, rememora Jordi Vallverdú, director de Barcelona Promoció y persona clave en la buena gestión de los Juegos del 92. “Es uno de los grandes recuerdos que tengo de los Juegos. En la wikipedia se ve una foto de la curva del Estadi, que estaba totalmente lleno”, añade Vallverdú.

LAS 12 ZANCADAS

Young tenía 25 años cuando alcanzó la gloria en Montjuïc. El secreto del éxito, según algunos analistas, radica en que daba 12 zancadas entre las 10 vallas (de 91,4 centímetros cada una) que se deben saltar en la prueba, una menos que sus rivales. La primera está situada a 45 metros de la salida; la última, a 35 metros de la línea de meta.

Kevin Young durante su carrera de Barcelona '92 / IAAF
Kevin Young durante su carrera de Barcelona '92 / IAAF

En los meses previos, Young se había marcado el reto de cubrir al distancia en 46:89 segundos y, para motivarse, enganchó varios adhesivos en las vallas de los campos de entrenamiento de Estados Unidos. En Barcelona corrió la carrera perfecta y su registro pudo ser mejor. En la recta final derribó la última valla y aminoró la marcha en los metros finales.

Elegido mejor atleta del 92, encadenó 25 victorias en los 400 metros valla, modalidad olímpica desde París 1900. Ahora disfruta de su gesta y cree que su récord puede ser batido “en cualquier momento”. En Barcelona, Vallverdú presume del póster con las pruebas de atletismo que le firmó Young, uno de los héroes de los Juegos que, lamentablemente, no ha sido invitado para sus Bodas de Plata.