Hijo, hermano y padre de baloncestista, Rafa Jofresa es historia viva del deporte español. Y no por lo que ha hecho su familia, sino por su propia carrera, la del jugador con más partidos en la ACB, 756 -todos en equipos catalanes-, titular en el Joventut campeón de la Copa de Europa, 75 veces internacional con España y una serie innumerable de hitos. Barcelonés de nacimiento, vivió en los JJOO de su ciudad una de sus peores experiencias deportivas, pese a enfrentarse al mejor equipo que ha existido, el Dream Team, y defender al Dios del baloncesto, Michael Jordan.

¿Qué recuerdo guardas de Barcelona 92?
Un recuerdo agridulce. Muy bueno en el sentido que jugar unos JJOO es algo muy emocionante e interesante. Algo que da sentido a la vida deportiva de un jugador. Por otro lado, el hecho de que deportivamente no nos fueran bien las cosas o, por lo menos, no fueron de acuerdo a las expectativas que se habían creado e, incluso, por la forma en que jugamos, fue la parte negativa y la que al final es la parte importante para un deportista. Todo puede ser muy bonito pero si no ganas o no salen las cosas como esperabas, el recuerdo no acaba de ser bueno del todo.

¿Cómo era la vida dentro de la Vila Olímpica?
A diferencia de otras competiciones, allí están los deportistas de todas las disciplinas y, lógicamente, te vas encontrando a muchos deportistas. Pero, al final, uno tiene sus partidos, sus competiciones y te debes a una rutina de entrenamiento por la mañana, partido por la tarde, entrenamiento al día siguiente... Con lo cual, a pesar de que te encuentras gente y de que hay un ambiente muy bonito y muy bueno, cada uno no abandona las costumbres e inercias que tiene con su equipo.

En los JJOO de Barcelona 92 debutó tu hermano Tomás en la Selección española. ¿Cómo fue vivir una experiencia olímpica en familia?
Bien, muy bien. Fue una gran ilusión. Lo que decía antes, unos Juegos Olímpicos son algo muy importante para un deportista. Poder compartirlo con tu hermano todavía más. Ya llevábamos unos cuatro años jugando juntos en el Joventut y llegar a la selección juntos es algo también muy bonito.

¿Duele todavía el angolazo?
Sí, duele mucho. Duele porque estábamos en un grupo muy difícil. Habíamos tenido una preparación muy complicada, teníamos bajas de jugadores importantes también y a pesar de que pusimos todo para intentar clasificarnos entre los cuatro primeros, el partido de Angola fue algo sorpresivo. Tienes vídeos de cómo juegan otros equipos, pero nos sorprendieron en el sentido de que jugaron un partido muy físico, con un tipo de baloncesto muy diferente a lo que estábamos acostumbrados. Eso hizo que ellos tuvieran un buen acierto en su tiro y que de alguna manera quedáramos fuera del partido.

¿Os impidió el angolazo disfrutar del siguiente partido, el que jugasteis contra el Dream Team?
Seguramente, si hubiéramos ganado o jugado mejor, habríamos disfrutado un poco más. De todas maneras, habría que contextualizar lo que era jugar contra el Dream Team en aquel momento. Jugar contra ellos era hacerlo contra una serie de estrellas míticas, y digo míticas en el sentido de que hoy en día puedes ver en el teléfono cualquier imagen de una jugada que ha ocurrido hace cinco minutos, pero entonces muy de vez en cuando veíamos un partido en diferido, alguna imagen, pero quedaba todo muy lejos. No los veíamos nunca y poder jugar contra ellos fue muy emocionante, un gran chute de energía. Lo disfrutamos mucho.

Herreros definió el partido como la película 'Space Jam', pero con Jordan jugando con los extraterrestres. ¿Cómo lo definirías tú?
Herreros es muy recurrente. Viéndolo en perspectiva y habiendo visto algunas partes del partido, ellos en toda la fase previa jugaban al 70% y tenían mucho margen. Defensivamente no se esforzaban demasiado. Fue una experiencia única. Podríamos decir que fue David contra Goliat, la diferencia era muy grande.

Rafa Jofresa defendiendo a Michael Jordan
Rafa Jofresa defendiendo a Michael Jordan

¿No has llegado a ver nunca el partido repetido?
No. De hecho, no he visto entero ni el partido de cuando ganamos la copa de Europa con el Joventut.

¿Era Antonio Díaz-Miguel -histórico seleccionador nacional que abandonó el cargo tras los JJOO- el único que creía en la victoria? Desde el banquillo no paraba de animaros y exigiros.
En ese sentido, no, lo creíamos todos. Todos, empezando por Díaz-Miguel y acabando por los jugadores, nos esforzamos, nos animamos, nos corregimos, para intentar hacerlo lo mejor posible. Otra cosa es que la diferencia entre un equipo y otro es la que es.

¿Guardas algún recuerdo especial del partido?
No. Como experiencia el poder jugar contra ellos siendo un jugador importante dentro del equipo y, de alguna manera, poder competir de tú a tú. Perdimos de 40 y creo que fuimos el equipo que en la fase previa perdió de menos contra ellos. Y a pesar de la diferencia creo que hicimos un gran partido.

¿Cómo llevas que Felipe Reyes pueda superar la próxima temporada tu récord de más partidos disputados en la ACB?
Todo parece indicar que me superará y el hecho de que sea Felipe hace que sea más emocionante porque él es una gran persona y un gran jugador. Los récords están para batirlos y, seguramente, cuando él lo bata, habrá otro día que otro jugador lo hará.