El Barça ha dado un gran salto adelante y se ha convertido en el club deportivo, incluidos por equipos profesionales estadounidense, con el presupuesto más alto de la historia: 897 millones de euros. El objetivo de los 1.000 millones, promesa electoral de Bartomeu para la finalización de esta mandato, está cada vez más acerca. También, la financiación del Espai Barça.

La marcha de Neymar al Paris Saint Germain, previo pago de su cláusula de rescisión de contrato de 222 millones de euros, ha dejado en un ingreso neto de 198 millones de euros. Esta partida es una de las claves del incremento presupuestario, ya que el club ha pasado de contabilizar un saldo positivo de 73 millones a otro de 198.

Según las cuentas del Barça, crecen todas las partidas presupuestadas, alcanzando cifras como los 300 millones en marketing, 36 millones más que en el ejercicio anterior, gracias a los contratos con Rakuten, Nike y la gira de verano, los ingresos que proporciona el estadio por el Tour Estadio, las entradas y los asientos vip, que suben de 175 a 195 millones de euros, y los 186 millones por los derechos de televisión.

La partida de gastos también experimenta un sensible crecimiento y alcanza los 865 millones de euros, 188 millones más que en el presupuesto anterior, destacando especialmente la partida destinada a salarios deportivos, que suman 479 millones de euros, 114 más que la temporada anterior. Le siguen los 109 millones destinados a amortizaciones, 42 a salarios no deportivos (39 el año anterior), 163 a gastos de gestión (138 la temporada anterior) y 72 en otros conceptos.

MENOS DEUDA

Las cuentas reflejan que el Barça prevé un beneficio de 21 millones de euros para la actual temporada. De cumplirse las previsiones, el beneficio acumulado desde 2010 sería de 196 millones de euros. La entidad, asimismoo, ha rebajado la deuda en 24 millones. La deuda actual asciende a 247 millones, de los que 169 son a acreedores y deudores corrientes, 147 millones por ingresos anticipados.

El Director General del club, Óscar Grau, ha asegurado que el Barça se encuentra en una “situación muy solvente y sostenible, y tenemos oda la capacidad de actuación”. También ha recalcado que los ingresos de la pasada temporada ascendieron a 708 millones de euros.

La cuentas presentadas por el club parten de la base de que el Barça seguirá disputando las competiciones españolas, siendo la única opción contemplada por la propia directiva, aunque Javier Tebas haya asegurado que en caso de independencia los clubs catalanes dejarán de disputar las competiciones españolas. 

Grau, por otra parte, ha asegurado que, pese a la incertidumbre política generada en el país, ningún patrocinador ha puesto en duda su colaboración con el Barça: “Los patrocinadores están muy satisfechos con su relación con la entidad por lo que somos y los valores que defendemos”.

Los números actuales facilitan que el Barça encare el Espai Barça en una situación menos problemática que hace un año. El proyecto más ambicioso del club para el siglo XXI, que incluye la remodelación del Camp Nou y su entorno, y la construcción de un nuevo Palau, está presupuestado en 600 millones de euros. Bartomeu y su junta directiva aspiran a iniciar las obras el próximo verano. Entonces, la deuda del club debería ser de unos 200 millones.