Ni Coutinho ni Di María. El Barça cerró el mercado de verano sin un crack mediático para atenuar el malestar de la afición y de los pesos pesados de la plantilla. Ernesto Valverde, el técnico del primer equipo, no tendrá el equipo competitivo que le prometieron. La plantilla de la temporada 2017-18, en teoría, se ha debilitado y al presidente Bartomeu le queda el consuelo de haber ingresado más dinero por las salidas que gastado con las nuevas contrataciones.

Bartomeu queda muy tocado para presidir la primera entidad deportiva de Catalunya. El último día del mercado de verano retrató la incapacidad de la junta directiva y sus altos ejecutivos. El Liverpool y el PSG ni se inmutaron por las últimas ofertas que recibieron por Coutinho y Di María. Y, en plena convulsión, el ex candidato a la presidencia del Barça Agustí Benedito activó una moción de censura de consecuencias imprevisibles.

El Liverpool rechazó la última propuesta del Barça, que según algunas fuentes ascendía a 160 millones de euros entre la cantidad fija (unos 120 millones) y variables (40). El PSG, por su parte, tampoco acepto los 45 millones de euros que ofertó el club azulgrana por Di María.

CUATRO FICHAJES POR 187 MILLONES

Minutos antes de las 10 de la noche del viernes, el Barça se rindió y anunció que no haría ninguna incorporación. El club, asimismo, notificó que Albert Soler, director de deportes profesionales, y Robert Fernández, director deportivo, darán las pertinentes explicaciones, este sábado, en una rueda de prensa.

“El mercado de fichajes ha enloquecido”, argumentaron desde el Barça para justificar la ausencia de un último fichaje para reforzar la plantilla.

El Barça ha fichado este verano a cuatro futbolistas: Deulofeu, Semedo, Paulinho y Dembélé, por quienes ha pagado 187 millones de euros más variables. Por su parte, ha ingresado 222 millones de euros por Neymar y 4 millones por Tello.

El club, curiosamente, deslizó al acabar la pasada temporada que Verratti y Bellerín eran las prioridades para reforzar la plantilla. El Barça tenía el visto bueno de los dos futbolistas, pero nunca pujó hasta el final por ambos. Unai Emery, entrenador del PSG, notificó a Valverde que el Barcelona descartó la contratación del centrocampista internacional. Josep Maria Minguella, exrepresentante, aseguró este viernes que la directiva azulgrana tenía fichado a Paulinho desde marzo.