La asistencia al Camp Nou ha caído en picado. El FCBarcelona también ha padecido los efectos negativos del procés y en la junta directiva están preocupados por la pérdida de aficionados al estadio. Las cifras, respecto a la pasada temporada, son elocuentes. En la Liga, la pérdida es de 14.618 espectadores por partido. En la Champions, la cifra es superior: 18.264.

El Barça ha comenzado la temporada con unos resultados brillantes. En la Liga ha ganado nueve partidos y ha empatado uno. En la Champions suma tres victorias en tres jornadas. El equipo de Valverde ha derrotado a sus rivales en los siete partidos que ha disputado en el Camp Nou. Los triunfos más celebrados fueron contra la Juventus (3-0) y el Espanyol (5-0).

La mejor asistencia fue en el estreno de la Champions. El Barça-Juventus fue presenciado por 78.656 espectadores, una cifra muy inferior a los 96.290 espectadores del Barça-Manchester City de la pasada temporada. Contra Olympiakos sólo acudieron 55.025 aficionados, muy lejos de los 73.920 de la pasada temporada contra el Celtic.La asistencia media en la Champions es de 66.841espectadores en la temporada 2017-18. Hace un año, era de 85.105 aficionados.

LA MEJOR ENTRADA, CONTRA EL MÁLAGA

El Barça también ha perdido muchos clientes en la Liga. La mejor entrada fue en el último partido, contra el Málaga, con una asistencia de 74.397 espectadores. El derby contra el Espanyol sólo reunió a 72.587 aficionados en las gradas. El Camp Nou presentó un aspecto más desolador en los encuentros contra el Betis (56.840) y el Eibar (51.645). La asistencia media en cuatro partidos ha sido de 63.867 aficionados. El Barça-Las Palmas, del 1 de octubre, se jugó a puerta cerrada.

La afluencia de espectadores fue muy superior durante la pasada temporada. El Barça-Atlético reunió a 89.421 aficionados. La peor entrada fue contra el Betis, con 66.731 espectadores, casi 10.000 más que este año ante el mismo rival. Contra el Alavés (74.237) y el Deportivo (83.553), el Camp Nou también presentó un buen aspecto. La asistencia media del curso pasado fue de 78.485 espectadores. En el actual baja hasta los 63.867.

La “inestabilidad política”, según fuentes del club, podría ser la principal causa de la pérdida de aficionados (muchos de ellos, turistas). La marcha de Neymar y la cuestionada política de fichajes de la entidad durante el pasado verano también han tenido un impacto negativo en la primera institución deportiva de Catalunya. A más fervor patriótico, menos gente en el Camp Nou.

PRESIONES Y DIMISIONES EN EL BARÇA

El Barça se ha posicionado públicamente a favor del derecho a decidir de Catalunya y de las instituciones catalanas. En la última asamblea de socios compromisarios, sin embargo, el presidente, Josep Maria Bartomeu, se desmarcó de las presiones independentistas que recibía la entidad. En su discurso, aseguró que nadie se apropiaría "de la bandera y el escudo" del club y recalcó: "El Barça no puede ser un instrumento manipulable por intereses políticos".

En el último partido de la Champions, contra el Olympiacos, el club prohibió la entrada de dos enormes pancartas que pedían la libertad para Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, presidentes de la ANC y Òmnium, que siguen encarcelados. 

En la junta directiva que preside Bartomeu, por otra parte, conviven distintas sensibilidades políticas. El momento de máxima tensión se produjo el 1 de octubre, tras las cargas policiales en varios colegios. Tras la negativas del club de suspender el partido contra la UD Las Palmas, el vicepresidente Carles Vilarrubí y el directivo Jordi Monés presentaron la dimisión. Entre los futbolistas, Gerard Piqué y Sergi Roberto también se posicionaron a favor de la suspensión.