Los Juegos Olímpicos de 1992 son sinónimo de nombres propios como el de Fermín Cacho, Theresa Zabell, Michael Johnson, Cobi, Carl Lewis, Javier Mariscal… y Antonio Rebollo. El arquero paralímpico fue el encargado de encender el pebetero del Estadio el día de la inauguración. Fue el artífice de un tiro que encendió la llama de los Juegos. Hoy, 25 años después, sigue trabajando como ebanista en un taller de Madrid, busca trabajos extras cuando le surgen y ha tirado de crédito como tantos ciudadanos. Recuerda con Metrópoli Abierta los meses, días y horas previas al tiro, así como los anhelos que en su momento no compartió y habla de su papel en la ceremonia del próximo 25 de julio.

¿Cuándo se enteró de que eras uno de los seleccionados para ser el posible arquero de la ceremonia?
El primer contacto fue en invierno de 1990 y a partir de 1991 se empezó con las pruebas. Estuvimos como un año preparándonos. Empezamos a hacer las pruebas en Madrid y una vez la organización decidió que las pruebas se tenían que hacer en Barcelona, empecé a ir al castillo de Montjuïc.

Ensayásteis durante mucho tiempo, pero todo se resolvió por votación un par de horas antes de la ceremonia…
Sí, aproximadamente.  El señor Bassat pasó por allí y me comunicó que iba a ser yo el arquero. Seis meses antes cogieron a un compañero, a Joan Bozzo, campeón de Catalunya, que empezó a hacer las pruebas allí, en Montjuïc, diariamente porque él estaba en Barcelona… Yo las hacía los fines de semana. Después, descubrieron que iba a ser yo.

¿Por qué cree que fue usted el elegido de entre los centenares de candidatos que inicialmente estaba en la lista?
Por aquel entonces no tenía ni idea. Hoy sé que querían hacer las olimpiadas de la integración y supongo que valorarían el hecho de ser una arquero de reconocimiento en el deporte y que de alguna manera, en las pruebas que se fueron haciendo, vieron que aguantaba la presión.

¿Cuál fue el mejor momento de aquel día?
Lo positivo realmente empezó una vez se hizo el lanzamiento. Fue una explosión de júbilo en el estadio. Ahí empecé a ser un poco consciente de todo. Las sensaciones fueron apareciendo después de los días y las  semanas por las muestras que la gente en general me manifestaba. Fue lo bueno, lo bonito... Y lo sigue siendo 25 años después.

inauguracion JJOO
Imagen de la fiesta de inauguración de los JJ.OO. / EFE


Estaba todo planeado, explíqueme (una vez más) cómo se había organizado el tiro y el encendido del pebetero.
Yo me enteré a través del periódico de lo que tenía que hacer exactamente. A través de un gráfico, de un dibujo, vi dónde  estaba la plataforma, las distancias, todo… Era una puesta en escena muy complicada en la que tenía que pasar la flecha a aproximadamente un metro cuadrado. Había un sistema alternativo que entraba en funcionamiento justo para que una, otra cosa, o ambas a la vez, dieran inicio al gas y se prendiera.

Pero su precisión fue clave…
Sí, eso salió perfectamente. Pero hay gente que sigue teniendo dudas.

Eso le iba a preguntar, ¿usted se siente señalado por los que todavía dudan? ¿Cómo lo vive?
No me sentí señalado en los meses después en los que empezaron a salir críticas o comentarios, 25 años después, como se suele decir, mucho menos. Ahora mismo lo que siento es mucha más satisfacción y orgullo de haberlo hecho porque se sigue hablando del tema.

¿Qué conserva de aquel momento?
Una zapatilla. La empresa que patrocinó el material a los deportistas hizo unas zapatillas gigantes en las que yo metía mi pie con mis propias zapatillas. Ellos se quedaron con una y yo con la otra. También conservo el arco y la ropa que ya no me sirve.

¿Cómo recuerda los días posteriores al tiro?
Tuve que coger un permiso de vacaciones para hacerlo, así que tuve que regresar a mi trabajo después del fin de semana. Cuando correspondió volver para los paralímpicos, hice lo mismo. Entre medias, el comité español me invitó a asistir a algunas de las pruebas que se ejecutaban. Por ejemplo, a la final de tiro con arco que nos llevamos la medalla de oro por equipos. También vi a Cacho y vi el enfrentamiento de España con el Dream Team. De alguna manera, lo viví porque demandé que de alguna forma me dieran ese honor, porque sino se hubieran olvidado de mi...

rebollo con nadal
Antonio Rebollo junto a Rafa Nadal y Marc López el pasado abril / Europa Press​
 

¿En qué sentido? Quiere decir que más allá del orgullo personal, ¿no obtuvo ningún rédito, ninguna recompensa económica por su papel en las Olimpiadas?
Nada, nada, Eso son cosas que yo con el tiempo me preguntaba y me planteaba y pensaba: ¿Esto qué pasa? Se va a hacer algo a nivel internacional importantísimo… Alguien vendrá y de alguna manera hablará para hacer algún tipo de contrato donde aparezca vete a saber qué ¿no? De alguna manera eso sí que lo esperaba.

Habla de un contrato, de cobrar alguna compensación
Hombre, claro. Si los medallistas cobraban dinero y yo hacía una actuación en la inauguración, pues eso hubiera sido lo más normal, bajo mi criterio. Sin embargo, esa duda yo no la manifesté para nada, porque el simple hecho de tener  el honor de ser un deportista que participara en lo que es en el encendido del pebetero en las Olimpiadas, ya es un honor. Pero claro, de honor no vive todo el mundo, o no vive casi nadie.

El próximo 25 de julio volverá a la Barcelona Olímpica…
Pues ahora mismo, si te soy sincero, te puedo decir que sí. Hasta ayer (la entrevista se hizo el 5 de julio) no me habían confirmado. Si había muchas cosas de que parece ser, que querían…. ahora te puedo decir que sí.

¿Cuál será su papel?
No te sé decir qué haré ni que no haré ni en qué participaré, porque es un acto que está organizando por el Ayuntamiento. Me hablaron de eso, que pretendía que fuera una sorpresa para ese día. No creo que vaya a ser  nada parecido porque sino tendría que haber hecho pruebas o algo. Osea que lo que vayan hacer no tengo ni idea. Son cosas que me adelantáis la prensa. No sé nada más que voy a estar allí.

¿Qué opinión le merece la Barcelona del 92 con la actual?
Las diferencias son enormes. Todos los rincones de lo que es Barcelona con sus conexiones con el resto de cata, se cambió todo. Yo creo que es la mejor inversión que ha hecho España en el país independientemente de cómo estén las cosas ahora.