El 1-O ha pasado factura al FCBarcelona. El vicepresidente del área institucional, Carles Vilarrubí, y el directivo Jordi Monés, comisionado del Barça Innovation Hub, presentaron sus dimisiones después de que la junta directiva que preside Josep Maria Bartomeu anunciara que el partido de Liga contra la UD Las Palmas se jugaba a puerta cerrada. Vilarrubí, persona muy próxima a la familia Pujol, y Monés querían que el partido se suspendieran por los capítulos de violencia y tensión que se vivieron durante toda la jornada en Barcelona y Catalunya.

Las discrepancias internas en la junta directiva estallaron el día del referéndum. El Barça, a través de un comunicado, denunció “las acciones llevadas a cabo en muchas localidades de toda Catalunya para impedir el ejercicio democrático y la libre expresión de sus ciudadanos”. En las altas instancias del club se debatió sobre la conveniencia de suspender el partido, pero no hubo unanimidad. Y mucho menos tras el rechazo de la Federación Española de Fútbol y de la Liga de Fútbol Profesional.

Bartomeu junto a Vilarrubí y Monés celebrando su victoria electoral
Bartomeu junto a Vilarrubí y Monés celebrando su victoria electoral

El debate sobre si debía jugarse o no el partido también llegó al vestuario. Piqué, según algunas informaciones, era partidario de la suspensión, pero la mayoría de los futbolistas presionó para que se jugara. El defensa central del Barça, unas horas antes, había colgado una foto en las redes sociales en las que mostraba su satisfacción por haber votado.

DECISIÓN SALOMÓNICA

Bartomeu, por su parte, adoptó una decisión salomónica que no contentó a casi nadie: el Barça jugaría, pero lo haría a puerta cerrada. Sin público. “Jugamos a puerta cerrada para que el mundo vea lo que está pasando en Catalunya”, argumentó el presidente de la primera entidad deportiva de Catalunya. En el club también deslizaron que temían una posible invasión del campo si el partido se jugaba con aficionados en las gradas.

Vilarrubí, el marido de Sol Daurella (presidenta de Coca-Cola en España), comunicó su dimisión minutos antes de las 16:00 horas. El vicepresidente del área institucional ha sido una figura clave en el posicionamiento del Barça a favor del derecho a decidir desde que Bartomeu sustituyó a Rosell. Minutos más tarde, Monés también presentó su renuncia.

EL MALESTAR DE LAPORTA

En el Barça, la mayoría de los directivos tiene un perfil nacionalista, pero no todos están a favor de la independencia de Catalunya. Javier Bordas, del área deportiva, es una persona muy próxima al PP.

La postura del club fue criticada por Joan Laporta. El ex presidente del Barça acusó a la junta directiva de ser muy tibia. “Jugar un partido a puerta cerrada es inhibirse, es votar en blanco, es ser cómplice de los que practican la violencia indiscriminada”.

DOS GOLES DE MESSI Y SIETE DE SIETE

El equipo de fútbol, por su parte, acusó las tensiones de las horas previas al partido. Al Barça le costó derrotar a la UD Las Palmas. Los tres goles (3-0) llegaron en la segunda parte. Messi firmó dos. El otro lo marcó Sergio Busquets. El grupo azulgrana suma ya 21 puntos de 21 posibles en la Liga. Ha ganado los siete encuentros del torneo de la regularidad y los dos de la Champions. Sus resultados son excelentes. Su fútbol, no tan brillante.

Messi celebra uno de sus dos goles en un Camp Nou sin público / EFE
Messi celebra uno de sus dos goles a la UD Las Palmas en un Camp Nou sin espectadores / EFE