La Síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ha pedido a Eloi Badia, regidor de Presidencia, agua y energía, que se reúna con Jordi Valmaña, director general de Cementiris de Barcelona, para analizar y resolver la crisis desatada por el desprendimiento de 144 nichos, el pasado 15 de septiembre.

Vilà, que todavía espera una respuesta oficial del Ayuntamiento a su reclamación, quiere soluciones inmediatas. El pasado lunes recibió a una representación de las familias afectadas y escuchó sus preocupaciones. Éstas se quejaron del estado de las instalaciones y le recordaron las denuncias presentadas en los últimos años por pequeños desprendimientos.

La Síndica les explicó que tienen derecho a una indemnización, aunque el motivo de sus reclamaciones no sean económicas. También les notificó que podían presentar una demanda contra la empresa por responsabilidad civil.

Vilà ya visitó la zona afectada por el desprendimiento, el pasado 19 de septiembre. Previamente, se reunió con Valmaña y no quedó muy satisfecha de sus explicaciones.

GESTIÓN OPACA

Según fuentes de la investigación, Cementiris actuó incorrectamente al abrir los nichos de las personas que habían fallecido hace menos de dos años. La normativa obliga a comunicar este procedimiento al juez y a los familiares antes de volver a enterrar los cadáveres.

“Sólo notificamos este procedimiento a los familiares con los que pudimos contactar”, esgrimió Valmaña, el pasado 22 de septiembre. “No se llamó a los bomberos porque no lo consideramos oportuno. Avisamos al jugado de guardia, al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Catalunya y a los servicios sociales, pero no a los bomberos al considerar que no había ningún damnificado”, añadió el director general.

En Cementiris de Barcelona, algunos empleados califican de “opaca” la gestión de Valmaña. La Síndica y las familias afectadas piden más transparencia a la empresa municipal que gestiona los nueve cementerios de la ciudad y los dos centros de cremación, con un total de nueve hornos. El abogado de Cementiris, por su parte, quiere un acuerdo rápido con las familias para cerrar el mayor escándalo de la empresa. Su objetivo es evitar que este caso pase factura a Valmaña, Badia y Colau.