Mientras que antes de la crisis la mayoría de viviendas que se vendían en Barcelona eran de obra nueva, desde entonces el mercado ha cambiado notablemente y las ventas de inmuebles de segunda mano son mayoritarias hoy en día en la ciudad.

Así lo asegura el informe presentado por la inmobiliaria Coldwell Banker Prestige, que cifra entre el 10 y el 13% el porcentaje de viviendas de obra nueva traspasadas en Barcelona respecto a las 5.700 operaciones registradas en los últimos 12 meses. El resto corresponden a domicilios de segunda mano.

Dicho informe también destaca que el precio de la vivienda en Barcelona se ha incrementado un 20% en los dos últimos años, en parte debido al crecimiento de la demanda. En este sentido, destaca la importancia de los inversores extranjeros, que ya son el 68% de los compradores de vivienda de lujo.

Mientras los compradores internacionales de viviendas de lujo prefieren adquirir vivienda en el Eixample, los nacionales optan por barrios más acomodados como Sarrià o Sant Gervasi.

INCERTIDUMBRE EN CATALUNYA

El director de obra nueva de Coldwell Banker Prestige, Artur Stabinski, ha explicado que "la gente está volviendo al centro de las ciudades porque quiere vivir cerca de su trabajo y del colegio al que van sus hijos".

Sobre el proceso independentista de Catalunya, Stabinski ha afirmado que es muy pronto para hacer una valoración: "En nuestro caso, todos los contratos cerrados a día 1 de octubre hasta hoy se han materializado, aunque es cierto que se ha tratado de usuarios finales de la vivienda".

En cuanto a los inversores internacionales, ha indicado que "aún es pronto para hacer valoraciones fiables, pero la economía no aguanta de buen grado una situación de incertidumbre, por lo tanto, cuanto más rápido se alcance una solución, menos graves serán las consecuencias".