Se avecina una semana caótica para Ryanair. La aerolínea irlandesa ha anunciado este martes la cancelación de casi 2.000 vuelos hasta finales de octubre por culpa de un error de planificación. En el caso del aeropuerto de Barcelona-El Prat, se han cancelado al menos 298 vuelos con origen o destino a la Ciudad Condal, según la lista que ha facilitado Ryanair. El número final de vuelos puede variar porque la aerolínea actualiza de forma constante los datos.

Las primeras cancelaciones se anunciaron este lunes y poco después comenzaron a circular informaciones que relacionaban el desbarajuste con la constante marcha de pilotos a otras aerolíneas, un extremo que negó el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary. “No nos faltan pilotos”, dijo. “La hemos liado en la asignación de vacaciones de nuestros pilotos en septiembre y octubre porque estamos intentando encajar vacaciones anuales en un plazo de nueves meses”.

PLAN DE REAJUSTE

O'Leary aseguró que las cancelaciones tendrán un efecto mínimo en los viajeros. “Más del 98% de nuestros clientes no se verán afectados”, explicó. Ryanair calcula que perderá unos cinco millones de euros por la devolución del precio de los billetes, más otros 20 millones que deberá abonar en concepto de compensaciones dentro del marco legislativo de la Unión Europea. Sin embargo, el daño a la reputación de la compañía, que siempre ha recibido críticas por algunas de sus prácticas, puede ser mucho mayor.

Aún así, el consejero delegado de la aerolínea irlandesa considera que los 50 vuelos diarios que ha tenido que cancelar en todo el mundo es una proporción muy baja en comparación con los 2.500 trayectos que operan cada día, por lo que se mostró convencido de que encontrarán la manera de reubicar a los pasajeros que así lo deseen. Desde Barcelona se han cancelado conexiones tanto nacionales como internacionales, entre las que destacan París, Turín, Oporto o Berlín.
 


CAMBIOS EN LA REGULACIÓN

La Asociación de Pilotos de Irlanda (IALPA, en sus siglas en inglés) ha contradicho la versión de Ryanair y ha explicado que ya advirtió a la aerolínea el año pasado de que tendría problemas organizativos, pero no por las vacaciones en sí, sino porque la Unión Europea les ha obligado a cambiar la manera en la que cuentan las horas de vuelo de los pilotos. La IALPA ha señalado que durante años Irlanda ha interpretado las reglas de aviación comunitarias de forma errónea.

Por eso ahora Ryanair se ha visto obligada a cambiar el plan de vacaciones de sus pilotos. La aerolínea consideraba que las horas máximas de vuelo comenzaban a contar desde el 1 de abril, mientras que ahora tiene que hacerlo desde el 1 de enero, por lo que se ha visto obligada a modificar todo la operativa del año. Por otra parte, la asociación ha cifrado en 700 los pilotos que han abandonado la aerolínea en el último año fiscal, muchos de los cuales se han ido a Norwegian Airlines, que les daría mejores condiciones.