MSC Cruceros redobla su apuesta por el Puerto de Barcelona. La naviera italiana ha formalizado la solicitud para construir y gestionar una terminal de cruceros propia en el enclave barcelonés, que de aprobarse estaría diseñada por el conocido arquitecto Ricardo Bofill. Fuentes del Puerto de Barcelona han explicado a Metrópoli Abierta que el proceso acaba de empezar y que se iniciarán los trámites “en breve” para estudiar la solicitud.

Si el proyecto fructifica, el Puerto de Barcelona, que el año pasado recibió a 2,6 millones de cruceristas, reforzaría su posición como primer puerto de cruceros de Europa y cuarto del mundo, solo superado por tres puertos en Florida (EEUU), líder indiscutible en el sector por el gran atractivo del Caribe. La adjudicación final de la obras todavía podría “tardar meses” y se espera que, como pronto, esté lista en 2021.

MSC, COMPAÑÍA LÍDER

MSC Cruceros es el principal operador de cruceros en Europa y America Latina con una flota de 13 embarcaciones, por lo que la construcción de una nueva terminal en el Puerto de Barcelona también impulsaría su actividad en el Mediterráneo. La estrategia de la naviera italiana pasa por potenciar el porcentaje de pasajeros que utilizan Barcelona como puerto base, es decir, aquellos que embarcan y desembarcan en la ciudad, que son los que más negocio generan para la ciudad.

Para conseguirlo, MSC centrará sus esfuerzos en promocionar Barcelona como punto de origen de los cruceros y que muchos de los pasajeros de tránsito (solo hacen escala y pasan unas pocas horas) se conviertan en pasajeros de puerto base. Una iniciativa que encaja a la perfección en el plan estratégico del propio puerto, que en los últimos ocho años ha mantenido estable el flujo de cruceristas en torno a los 2,5 millones, pero haciendo una apuesta muy fuerte por los de puerto base, que ya representan alrededor del 58% del total.

ESTRATEGIA A TRES BANDAS

De esta forma, la consolidación de liderazgo del Puerto de Barcelona pasa por reforzar la actividad de puerto base y una nueva terminal dedicada sería un paso muy importante en esa dirección, ya que complementa la segunda pata de la estrategia del enclave: atraer inversiones de los grandes operadores de cruceros para fidelizar su actividad en Barcelona. El tercer eje es el desarrollo sostenible del sector que incluye, entre muchas otras iniciativas, la apuesta por el Gas Natural Licuado (GNL) como combustible alternativo para los cruceros 

En la actualidad, el puerto cuenta con seis terminales (cuatro en el Moll Adossat para grandes cruceros y dos en el World Trade Center para embarcaciones más pequeñas) y una séptima en construcción de Carnival, la empresa de viajes más importante del mundo. El grupo estadounidense invertirá 30 millones de euros en esta nueva terminal, que ya está equipada para recibir a barcos que funcionen con GNL y abrirá sus puertas en 2018. La de MSC sería, por lo tanto, la octava.