La nueva terminal de cruceros que la compañía MSC Cruceros quiere construir en el puerto de Barcelona genera mucha controversia antes de nacer. La postura del Ayuntamiento de la ciudad, presidido por Ada Colau, es contraria a la iniciativa de la naviera, y ha hecho todo lo posible para intentar retrasar los trámites para el inicio de la obras de dicha terminal.

La teniente de alcalde de Urbanismo. Janet Sanz, ha pedido a los responsables del puerto, en declaraciones a BTV, que antes de dar ningún paso adelante “escuchen a la ciudad”. Responsable del Ayuntamiento han cuestionado, en repetidas ocasiones, que los beneficios económicos que aportan los cruceristas a la ciudad sean más importantes que el impacto negativo que, según ella, genera la constante presencia de los grandes barcos de cruceros en el puerto, sobre todo por temas de contaminación.

La compañera de partido de Ada Colau considera que lo que tienen que hacer las autoridades portuarias es “estudiar la situación antes de hacer nada”, y les ha pedido que “no hagan nada a espaldas de la ciudad”. También ha defendido la “autonomía y soberanía local para decidir si queremos crecer o no en ese sentido”.

Janet Sanz, que ha defendido que “Barcelona es una ciudad con puerto, no un puerto con una ciudad”, ha pedido a las autoridades portuarias que hagan “un informe en el que se detalle el impacto de la actividad de cruceros en la ciudad”.

La naviera ya ha puesto en marcha los trámites para obtener los permisos para el inicio de la obras de la nueva terminal, que estará situada en la ampliación de la tercera fase del muelle Addosat.

El puerto de Barcelona es el primero del Mediterráneo y el cuarto del mundo en número de cruceros, tiene cinco terminales en activo y otra en construcción, además de la que quiere poner en marcha MSC Cruceros, que será diseñada por el arquitecto Ricardo Bofill.