Barcelona se ha consolidado este 2017 como quinto centro de actividad (hub) europeo de concentración de startups*, sólo  por detrás de Londres, Berlín, París y Amsterdam, según datos de la Fundación Mobile World Capital.

En España hay en la actualidad más de 2.700  startups, lo que representa un incremento del 1% respecto del 2015. En la capital catalana se concentra el 29,8 % de dichas empresas, por un 27,4 % de Madrid y un 5,5% de Valencia. Según el informe, en 2016 las start-ups de España captaron 502 millones de euros en financiación, lo que representa el 13% menos que en el 2015 (574 millones). Pese a ello, los expertos valoran que se incrementó la valoración media, tanto de las compañías como de la inversión inicial media. Según eso, la valoración media de las start-ups está ahora en los 2 millones de euros (1,75 millones en el 2015), con una inversión media de 710.000 euros (300.000 un año antes).

Del total de 502 millones de euros que se emplearon en financiarlas en toda España, las start-ups barcelonesas recibieron 282 millones, por los 173 millones de Madrid. Por otra parte, y de acuerdo con los datos del Barcelona & Catalonia Startup Hub, las startups catalanas suman cerca de 10.000 trabajadores en Cataluña, una facturación cercana a los 1.300 millones de euros y casi el 80% tiene menos de 6 años de vida.

LA FACTURACIÓN DEL SECTOR DIGITAL

En este sentido, y siendo el mundo startup una parte todavía por explotar, el sector digital español en su conjunto facturó 42.300 millones de euros en el 2016, lo que representó el 2% más en relación al año anterior y el 5,2% total del PIB del país.

Según los expertos, en los próximos años veremos muchas ciudades europeas que formalizarán hubs, lucharán por estar en la Champions League y serán los referentes del sector. Barcelona es precisamente una de esas ciudades que se está posicionando para consolidar su plaza.

* Startup: los términos empresa emergente, compañía emergente, compañía de arranque y compañía incipiente (en Hispanoamérica, compañía startup) se utilizan en el mundo empresarial aplicados a empresas que buscan arrancar, emprender o montar un nuevo negocio. Generalmente son empresas asociadas a la innovación, al desarrollo de tecnologías, al diseño o al desarrollo web, y son empresas de capital-riesgo.