El PDeCAT sabe que la única posibilidad que tiene de reconquistar el Ayuntamiento de Barcelona es erigirse en una alternativa al Gobierno de Colau, que a pesar de estar en minoría ahora mismo es el que cuenta con una propuesta más sólida (como demuestra el hecho de que la oposición, con 26 regidores de 41, ha sido incapaz de formar una alternativa a la alianza entre 'comuns' y socialistas). Para allanar el camino a un candidato aún por definir y del que no se esperan noticias próximamente, el grupo demócrata han empezado una gira por los distritos de Barcelona para explicar “los dos años perdidos” con Colau y postularse como esa “alternativa real” de la que tanto hablan.

Y para dar el pistoletazo de salida, nada mejor que Sarrià-Sant Gervasi, feudo tradicional de CiU y ahora del PDeCAT, donde sus dirigentes se sienten a gusto gracias a la mayoría absoluta que sacan en cada elección. En un acto celebrado en el Col·legi de Metges de Barcelona, las esencias convergentes llevaron a Xavier Trias, Joaquim Forn i Jordi Martí (los pesos pesados de su grupo municipal), para desgarrar punto por punto las políticas del Gobierno de Colau. “Nos quedan dos años para volver a ganar”, decía un Trias más combativo de lo normal y animado por un auditorio amigo repleto de entidades.

TRIAS Y LA NUEVA CASTA

Los dirigentes demócratas optaron por un discurso muy duro y con ataques a la línea de flotación de Barcelona En Comú. “Nos decían que nosotros éramos la casta y ha nacido una nueva casta, que se ha creado a base de subvenciones formada por la PAH y la FAVB, fundamentada en el DESC y ahora en la plataforma de los alquileres”, espetó Trias. El exalcalde no se guardó nada en el tintero y acusó a estas entidades de “aprovecharse de gente que se queja con razón para hacer populismo”. Cada palabra estaba medida.

El portavoz del grupo demócrata y líder de facto de la formación, Joaquim Forn, aprovechó la ocasión para afear a Colau sus promesas electorales sobre vivienda, desalojos y desigualdades. “Han pasado dos años y ya se pueden pedir responsabilidades”, dijo. Forn criticó duramente las políticas municipales de vivienda protegida, le echó en cara los 3.000 desalojos que hubo en Barcelona en 2016 y le recordó que nadie tiene una varita mágica para acabar con las desigualdades. “¿Qué diría Colau si hoy [con esta situación] hubiera un gobierno de Trias?”, se preguntó.

Foto de familia del PDeCAT en el Col·legi de Metges de Barcelona / XFDC
Foto de familia del PDeCAT en el Col·legi de Metges de Barcelona / XFDC

SARRIÀ-SANT GERVASI, OLVIDADO

El acto del grupo demócrata también sirvió para poner sobre la mesa, una vez más, el “abandono” que sufre el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, que está a la cola de inversiones de Barcelona. “No pedimos ser los primeros. Entendemos que hay otros distritos con más prioridades, pero los 45 millones de inversión están muy lejos de la media de Barcelona”, lamentó el consejero portavoz del PDeCAT, Pol Lliró, que recordó que durante el mandato de Trias el Ayuntamiento invirtió 74,1 millones en el distrito. 

Según el Plan de Inversiones Municipal (PIM), la media de inversión de la ciudad está en 112,68 millones. “Faltan equipamientos municipales y no tenemos políticas sociales”, explicó Lliró. Sarrià-Sant Gervasi es el distrito con los precios de alquiler más altos y no hay vivienda de protección oficial. “No somos el distrito de los ricos”, recordó Jordi Martí, regidor presidente del distrito. Lo cierto es que ha sido un mandato movidito en Sarrià Sant-Gervasi. 

En los dos años de gobierno ha habido dos regidores ejecutivos (primero Gerardo Pisarello y ahora Daniel Mòdol), dos portavoces y dos gerentes. Este cambio de sillas, unido al hecho de que el Gobierno municipal está en clara minoría, ha dificultado la gestión y cuestiones prioritarias como el Plan Actuación Municipal (PAM) ni Plan de Actuación del Distrito (PAD), las hojas de ruta del ejecutivo para el distrito, todavía están pendientes de aprobación.