Los perros no podrán entrar en el renovado Turó Park, que hoy se empieza a rehabilitar. La prohibición afectará a la zona histórica y monumental hacia la primavera. Esta medida es la respuesta municipal ante las reiteradas quejas vecinales por el uso incívico de la zona. La reforma del Turó Park, en el Distrito de Sarrià-Sant Gervasi, se prolongará durante seis meses y costará más de 800.000 euros.

Una visita al Turó Park demuestra que los trabajos no se han iniciado todavía. Sólo una gran valla cierra la zona del lago, que será por dónde se iniciará la reforma. En el resto del parque, la actividad es la habitual, con el chiringuito lleno y la área para perros plagada de animales que corretean arriba y abajo. El parque está impoluto. Con el inicio de las obras, dos de los accesos de clausurarán.

NUEVA ZONA PARA CANES

La prohibición se empezará a aplicar cuando el Ayuntamiento haya construido una nueva zona para estos animales en los jardines de Piscinas y Deportes. El espacio tendrá unos 1.300 metros cuadrados y está previsto que esté listo a finales de febrero o principios de marzo. Los animales podrán seguir utilizando el pipicán del Turó Park, pero el acceso se restringirá a la entrada de la calle de Francesc Pérez Cabrero. En ningún caso, los perros podrán pasear por el resto del parque.

“No hay muchos lugares dónde llevar al animal en el barrio. Cuando cierren el parque a los perros va a ser un problema. Creo que habrá cierta resistencia pasiva. No bastará con que pongan carteles. Yo estaré dispuesto a jugármela y que me multen con tal de seguir trayendo el perro aquí”, dice José Luis, un vecino.

Zona del lago del Turó Park cerrada.

En términos parecidos se expresa Danae. La vecina reconoce que hay días que el parque está sucio de excrementos --“hay gente que no los recoge”--, pero critica que el Ayuntamiento esté cerrando muchas zonas para perros en el barrio. “He puesto varias quejas. El Turó Park es una gozada. Hay que pensar en los perros y en los dueños. Hay áreas de perros en las que no hay ni un banco”, denuncia.

En cambio, Javier opina que el cierre del parque a los perros será positivo. “El Turó Park suele estar muy sucio de excrementos. Que prohiban el paso por la zona histórica lo veo perfecto”, subraya el vecino, que también critica el botellón que en ocasiones algunos jóvenes hacen en el Turó Park.

REHABILITACIÓN INTEGRAL DEL LAGO

El primer trabajo que se llevará a cabo será la rehabilitación integral del lago para mejorar el estado de conservación. El lago se vaciará y las especies autóctonas serán trasladadas a una ubicación temporal. Una vez finalizadas las reformas, la fauna volverá al lago. Está previsto la impermeabilización del casco del lago para evitar fugas de agua.

La reforma del Turó Park incluirá la renovación de 3.200 metros cuadrados de césped y la plantación de 1.800 arbustos y de otras 12 nuevas especies, como plataneros, encinas y tilos. Además se procederá a la poda de un centenar de árboles y a la sustitución de un centenar de bancos deteriorados y de las papeleras.

También se renovarán los caminos, que ahora se encuentran en muy mal estado, en parte por los corrimientos de tierra y la acumulación de agua, y se mejorará la red de riego y de aguas freáticas.

Finalmente, el Ayuntamiento recuperará el teatro de títeres que antaño había en el Turó Park, para ofrecer una programación estable una vez acabadas las obras, y se renovará la zona de juegos infantiles, con una superficie de 120 metros cuadrados.