El conflicto de las terrazas se prevé agitado este verano. La retirada de dos terrazas de la calle Mandri (Sarrià-Sant Gervasi) ha vuelto a soliviantar los ánimos del Gremi Restauració, que denuncia “falta de voluntad política” para resolver los numerosos frentes que tiene abiertos el Ayuntamiento de Barcelona por la modificación de la Ordenanza de Terrazas. “Nos preocupa la deriva antiterrazas del gobierno en plena temporada de verano. Nos tememos que sea un verano caliente y de persecución de los restauradores”, ha denunciado el director general del gremio, Roger Pallarols.

Fuentes municipales han explicado a Metrópoli Abierta que la retirada de las dos terrazas de la calle Mandri, en colaboración de la Guàrdia Urbana, es por un simple “incumplimiento de licencia”, pues uno de los establecimientos no tenía autorización para terraza y el otro tenía el doble de mesas de lo permitido. En concreto, según han confirmado a este medio fuentes de la policía local, de Il Ristobar di Mandri, en el número 25; y el café bar Parada, en el 64. En ambos casos el Ayuntamiento asegura haber realizado varias advertencias antes de proceder a la retirada de los veladores.

TIRA Y AFLOJA CONSTANTE

El Ayuntamiento y el Gremi de Restauració mantienen un tira y afloja constante por la modificación de la Ordenanza de Terrazas aprobada durante el mandato de Trias. A pesar de que las negociaciones con la patronal siguen abiertas y ambos han reiterado su predisposición a llegar a un acuerdo, cada uno mantiene una postura diferente en cuánto a qué hacer mientras duran estas conversaciones.

Las terrazas de Barcelona llevan dos años de litigio con el Ayuntamiento para cambiar la normativa / XFDC

Mientras el Gremi considera que el consistorio debería ser más indulgente en la aplicación de la normativa para mostrar voluntad de diálogo, el Gobierno municipal defiende que las ordenanzas están para cumplirlas. Hasta que no haya un nuevo texto (que podría ser a finales de año como muy pronto) el marco actual, los técnicos municipales seguirán haciendo inspecciones y sancionando a aquellos locales que no se ajusten a la ley.

EL AYUNTAMIENTO NIEGA UNA PERSECUCIÓN

El regidor de Arquitectura y Paisaje Urbano, Daniel Mòdol, que también es regidor de Sarrià-Sant Gervasi, ha explicado a TV3 que el caso de la calle Mandri no es especial. “Se trata de un incumplimiento de licencia, no importa si es una terraza o no”. Mòdol ha recordado que es un “procedimiento habitual en toda la ciudad” y que hubo conversaciones con los afectados para advertirles de que estaban cometiendo una infracción, pero no hicieron nada y por eso se ha procedido a la retirada de las terrazas.

La asociación de restauradores de Mandri lleva un año negociando con el Ayuntamiento una alternativa a la ordenación singular que afecta a un calle “muy complicada y con una urbanización peculiar”, según Mòdol. La ordenación singular provocará la pérdida de entre el 50% y el 80% de las mesas que ahora ocupan gran parte de las aceras. “Estamos abiertos a buscar soluciones de consenso para tener un espacio público accesible y que los restauradores puedan ejercer su actividad económica”, ha concluido el regidor en relación a Mandri, pero también con respecto a la modificación de la ordenanza.

Por su parte, el director general del Gremi de Restauració, Roger Pallarols, ha instado al segundo teniente de alcalde, Jaume Collboni, que desencalle el conflicto antes del límites fijado por el propio Gobierno municipal, que pretende tener un texto de consenso antes del 31 de julio. “Todavía hay tiempo para llegar a un cuerdo. Quedan cuatro días y seguimos esperando el retorno sobre la negociación mantenida”. Pallarols ha advertido a BComú y PSC que su paciencia no es infinita. “El sector no puede esperar más y, si no, hará falta explorar otras soluciones políticas del conflicto que no pasen por el Gobierno”, ha dicho en referencia a la posibilidad de que la oposición negocie el nuevo texto por su cuenta y lo apruebe sin contar con el Gobierno municipal.