La Marina es un barrio histórico de la ciudad e históricamente olvidado por gobiernos municipales, hasta ahora. El consistorio ha anunciado una batería de medidas para revitalizar una zona que, como ha reconocido la regidora de Sants-Montjuïc al frente, Laura Pérez, es el barrio con más diferencias en negativo de la ciudad. "Históricamente no ha estado priorizado por los gobiernos municipales. Pensamos que no se ha mirado suficiente a esta zona de la ciudad y eso ha ido ampliando diferencias", sostenía Pérez 

Este barrio se encuentra entre los más afectados en índices del paro, en temas de educación, en materia de salud. Por ello, La Marina está entre los principales objetivos del actual consistorio liderado por Ada Colau. Es junto con otros 15 núcleos urbanos los protagonistas del Plan de Barrio del Ayuntamiento que pone el foco en zonas donde hacía falta una transformación económica, pero también educativa y social.

Asociaciones como La Coordinadora de La Marina llevan tiempo reivindicando mejoras tan básicas como sustanciales. “Somos el perro flaco de Barcelona”, lamentaba su presidente, Elí Rolando en una entrevista. Este lunes, por fin se ha concretado ante los medios un plan de barrio que se esperaba como agua de mayo. En los dos años que restan de legislatura, el Ayuntamiento invertirá 15,3 millones de euros en más de 30 actuaciones tanto de obra nueva como en fortalecer el tejido vecinal. Actualmente, se ha llevado a cabo el 15% de la ejecución.

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Imagen del paseo de Zona Franca / M.S.

LOS PLANES MÁS DESTACADOS

Así, como ha detallado Pérez, el acento se ha puesto en proyectos de educación, deporte, juventud y empleo. La Marina cuenta con una de las poblaciones más jóvenes de la ciudad, pero solo el 4% tiene estudios superiores. Por ello, entre las actuaciones destacarán la creación de un polo educativo con un nuevo proyecto en la Escuela Enric Granados -teniendo en cuenta su conexión con los centros más próximos- y el refuerzo y la educación en el tiempo libre, con especial atención en las actividades culturales, el deporte y las artes escénicas.

Asimismo, se construirá un espacio de capacitación profesional en el que se impulsarán programas de fomento de la ocupación, acciones contra la feminización de la pobreza, el acompañamiento y formación para la creación y consolidación de proyectos, así como la dinamización de la industria localizada. “Hay empresas que están deseando trabajar en La Marina”, sostenía la consellera de barrio, Ester Pérez.

Otro de los grandes puntos del Plan de Barrio en La Marina será la construcción de un nuevo Centro de Atención Integral en los Jardines de Can Ferrero -en sustitución del actual-, la mejora de los Jardines de la Mediterránea y la instalación de nuevos ascensores en el Polvorín para facilitar la movilidad de los vecinos. Junto a este último núcleo urbano, el proyecto municipal incluye los de Plus Ultra, Can Clos, Port Estrelles Altes, Eduard Aunós, la Vinya, Sant Cristòfol y la Colònia Santiveri.

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La regidora Laura Pérez durante su intervención / M.S.

GANARSE LA CONFIANZA

Pero si hay un punto que todavía debe superar el consistorio es ganarse la confianza de unos vecinos que muchas veces se han visto relegados en cuanto a inversión municipal se refiere. Por poner un ejemplo, las dos primeras paradas de metro llegarán en la actual legislatura.

“El ambiente (entre los vecinos) es ilusionante pero también se ve con recelo”, señalaba Ester Pérez. Por ello, la transformación ha contado y contará con las herramientas del consistorio pero, también, con la opinión de unos vecinos acostumbrados a luchar por su barrio.