Doce familias con 16 menores de edad fueron desalojados del bloque Sugranyes 9 el pasado miércoles. Una semana después, siguen esperando una respuesta del consistorio y siguen luchando por un alquiler asequible en el barrio.

Este miércoles, ante la sede de Servicios Sociales del barrio barcelonés de Sants, desde la que han exigido una solución ante su precaria y vulnerable situación habitacional. "Exigimos una respuesta digna por parte de nuestro Ayuntamiento, que nos ayude a tener un techo bajo el que dormir mientras logramos el acceso a la Mesa de Emergencia o a otro tipo de vivienda digna", ha explicado ante los medios una de las afectadas, Claritza Altagracia.

 

 

ENTENÇA 151 Y SUGRANYES 9

Las familias fueron desalojadas por los Mossos d’Esquadra unas horas después del tenso y violento desalojo que se vivió en el edificio de Entença 151. En él, cuatro inquilinos ocuparon pisos vacíos ante la falta de respuesta de servicios sociales, pero seis furgones de los Mossos y tres coches patrulla pusieron fin a la semana que llevaban viviendo en el bloque del Eixample.

Desalojo en el bloque Entença 151 / Marta Sánchez 

Este desahucio exprés se produjo durante la tarde noche del pasado martes y poco después, a primer hora de la mañana del miércoles, se repetía la escena de desesperación y rabia en Sugranyes número 9. Desde ese día, hay dos familias reubicadas en pensiones de la Vall d'Hebron, dos en el Fórum, dos en Plaza Espanya y una en Badalona (Barcelona), mientras que el resto ha acudido a casas de familiares o amigos de forma provisional, según han explicado este lunes algunos de los afectados.

Tras el desalojo, el grupo de Barcelona en Comú de Sants quiso expresar su “rechazo contundente frente a este tipo de prácticas que atentan contra los derechos fundamentales de estas personas, víctimas de la emergencia habitacional que viven las vecinas de nuestra ciudad”, puntualizaban en un comunicado. Además, sostenían que la misma tarde de los hechos, desde el Ayuntamiento se había buscado una alternativa para estas familias de las que cinco que acogieron al primer ofrecimiento del consistorio.

EL AYUNTAMIENTO DICE GARANTIZAR UN TECHO

La teniente de alcalde, Janet Sanz, ha asegurado que, “desde el principio que tuvimos conocimiento de todo el desalojo”, el consistorio ha trabajado “con todas las familias”. Tal como ha comunicado Sanz este miércoles, desde Servicios Sociales ya se ha desplegado “todo el abanico” de opciones que se contemplan para casos de vulnerabilidad social. Además, ha asegurado que los vecinos de Sugranyes 9 “continuarán realojados”.

“Ningún vecino o vecina tiene que sufrir, porque no se va a quedar sin la gratinar de techo; no han de tener miedo de ningún tipo”, ha expresado Sanz. “El Ayuntamiento de Barcelona, siempre a través de sus servicios sociales, garantiza que ninguna persona se quede sin techo teniendo en cuenta la necesidad y el riesgo de vulnerabilidad”, ha añadido.  

REALOJOS EN ALBERGUES Y HOTELES

Este miércoles, los vecinos han leído un manifiesto antes la prensa, el pasado 10 de agosto el Ayuntamiento les entregó un documento por escrito donde se manifestaba que ninguna familia iría a un albergue y que el juez se haría cargo de realojarlas hasta que los Sevicios Sociales se hicieran cargo de ellas.

"Con este acuerdo por escrito acudimos al juez para ser indicados donde ir, pero para nuestra sorpresa solo había pensión para cinco familias", ha añadido, recordando que estas corrían a cargo del consistorio barcerlonés. Pero tanto Ángela Vázquez como Amparo Heredia han explicado que el realojo en un albergue y un hotel, respectivamente, tendrán como fecha límite el próximo viernes.

"Me han indicado que busque una habitación y, al estar embarazada, me dicen que no me pueden alojar, y cuando vuelvo aquí me dicen que no me pueden ofrecer ningún tipo de ayuda", ha explicado Vázquez, quien ha asegurado que el único ingreso que reciben es el de su marido.

Por su parte, Heredia, que tiene una cita este jueves con los Servicios Sociales, ha denunciado que han tenido que hacer muchos trámites administrativos que no les han llevado a nada y que les han echado a la calle "sin ningún procedimiento". Pero eso es el pasado, ahora ambas vecinas y el resto de familias miran hacia el futuro con la intención de encontrar un piso asequible en el distrito donde poder seguir con sus vidas.