Ante el inminente cierre de la Modelo, previsto para junio, Barcelona no dispone de un centro alternativo para los presos preventivos. Esta carencia, tal y como han denunciado reiteradamente las asociaciones de familiares, está provocando el traslado forzoso de los presos preventivos a centros penales fuera de la ciudad. Según ha denunciado este jueves el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, estos traslados tienen "afectaciones en la gestión de las salidas judiciales, la atención en los centros de salud y el ejercicio del derecho de defensa" de los internos.

Ante esta problemática, Ribó parece haber dado con la solución. El Síndic propone que el polémico Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca se reconvierta en una cárcel para preventivos. Para ello, reconoce que sería necesario realizar una pequeña inversión en el CIE para adaptar sus instalaciones (así como resolver la falta de licencia municipal), pero "evitaría una demora excesiva en la construcción de un centro" alternativo.

La propuesta ha sido muy bien recibida por parte de los familiares. "Ahora se están trasladando a los presos preventivos a Can Brians y a Granollers, a 40 kilómetros de Barcelona, con lo que algunos familiares y abogados no pueden visitarlos. La propuesta de llevarlos al CIE de la Zona Franca, siempre que tenga las instalaciones adecuadas, nos parece muy acertada", ha explicado para Metrópoli Abierta Daniel Rojo, presidente de la Asociación de Familiares de la Modelo.

"PRECIPITACIÓN" EN EL CIERRE

El cierre de la Modelo, según Ribó, se ha tomado de forma precipitada, "sin que se haya determinado la necesidad de disponer de otro centro de preventivos alternativo actualmente, más pequeño y en la ciudad de Barcelona". También ha criticado que no se haya escuchado a los representantes de los presos ni al personal de la cárcel. A pesar de las críticas, el Síndic considera adecuada la decisión, ya que hace años que la Modelo "no reunía las condiciones óptimas para desarrollar el modelo penitenciario catalán".