Desde el pasado lunes 17 de julio, la subestación eléctrica del Poblenou ha dejado de funcionar. Una histórica instalación que desde su puesta en funcionamiento en 1920 ha alimentado de energía a las fábricas del distrito de Sant Martí y a los vecinos.

Este martes han abierto las puertas a la prensa y hemos entrado para conocer en qué estado se encuentran las instalaciones, una semana antes de que se inicie el derribo de los muros de un edificio que ha iluminado al Poblenou durante 97 años.

Imágenes con mucha historia que pronto pervivirán sólo en la memoria de los trabajadores que han pasado por esta planta de Endesa. Su futuro, convertirse en una zona verde, sobre la que se abre un proceso participativo vecinal para decidir qué uso se le da.