Esta semana ha aparecido en las calles de Barcelona una romántica pintada, tal vez fruto del día de los enamorados de Catalunya, Sant Jordi. “Tu serás mi Colau, yo seré tu superilla”, se puede leer en un valla cerca un solar abandonado en el Poblenou.

En el cruce de las calles Marroc y Bilbao, según apunta el bloc Caligrafías urbanas, un ciudadano anónimo ha dejado el mensaje, finalizado con un corazón.

Las superillas son el modelo impulsado por el gobierno de Ada Colau para reordenar el tráfico de la ciudad y reducir la contaminación. Aunque el simulacro que se ha realizado en el Poblenou no ha gustado a una parte considerable de los vecinos que viven en ella o que se encuentran en la periferia, el equipo municipal parece dispuesto a seguir adelante con el proyecto, que ha recibido reconocimiento internacional.