Los padres de decenas de alumnos de primaria del Poblenou están cansados de que la falta de planificación de las autoridades educativas esté generando numerosos problemas a la hora de matricular a sus hijos en los institutos que desean. La falta de plazas en algunos institutos está generando situaciones indeseadas e impidiendo a muchos chicos a ejercer  su derecho a ir al instituto elegido como primera elección para continuar sus estudios, con todo lo que ello implica de pérdida de compañeros, aumento en la distancia en los desplazamiento, etc.

La mayoría de las asociaciones de madres y padres de alumnos del Poblenou consideran que todo es producto de la mala planificación. Culpan a las autoridades educativas de no haber tenido en cuenta que al Poblenou llegó hace algún tiempo una gran cantidad de parejas jóvenes que hizo que el índice de natalidad aumentará en el distrito. Ahora, cuando muchos de aquellos bebés llegan al instituto, los problemas que se encuentran tienen difícil solución por la falta de prevención por parte de las administraciones. Lo más grave, es que la situación se viene repitiendo desde hace unos años pero nadie se ha decidido a poner remedio. Los padres de quejan de que si desde hace tiempo se sabe el  número de alumnos que hay en la primaria e igualmente se conoce la capacidad de los institutos, ¿por qué no se ha actuado a tiempo?

Además, tampoco están de acuerdo con la solución que ofrecen las autoridades educativas, los denominados ‘bolets’, que consiste en crear de forma excepcional una línea adicional en determinados institutos para poder acoger el exceso de alumnos. Desde las asociaciones se defiende que es una solución de emergencia que no sirve para arreglar el problema y que incluso en algunos casos llega a agravarlo, ya que produce masificación en unos institutos que empiezan a estar saturados por la falta de planificación, con unas instalaciones obsoletas y en los que empiezan a verse algunos barracones.

De hecho, en algunos institutos la demanda supera en más de un 50 % a la oferta, por lo que ahora son muchos los padres que no saben qué va a pasar con el futuro de sus hijos y que temen que la solución de las autoridades educativas no deje a nadie satisfecho. Se quejan de que ellos ven a los alumnos como simples números, pero no tiene en cuenta cómo una decisión inadecuada puede afectar a la vida de los chicos. Y piden que los responsables de tomar una decisión analicen cada caso individualmente antes de enviar a un niño a estudiar a un instituto diferente al que ha elegido en primera opción.

Varios padres de la escuela Arenal de LLevant han enviado un escrito  al Consorci d’Educaciò en el que piden a las autoridades “generosidad y flexibilidad para negociar con las familias afectadas la solución más adecuada”, al tiempo que recuerdan que “la responsabilidad de esta situación es exclusivamente de la administración” y que, por ello, las familias no deben pagar las consecuencias.