La masía de Can Miralletes, que hasta hace poco acogía a un restaurante, se convertirá en una ludoteca infantil. Antes, el Ayuntamiento emprenderá unas obras de rehabilitación del edificio, que data del siglo XVIII.

El edificio, de titularidad pública, se encuentra en el barrio de Camp de l'Arpa, dentro de los jardines de Can Miralletes. Tras recuperar el Ayuntamiento, propietario de la Masia, el uso del espacio, encargó a una consultora de ingeniería un estudio del estado de conservación de la misma.

El estudio señaló que la masía se encuentra en buen estado de conservación, pero indicó la necesidad de actuar sobre vigas maestras y viguetas y realizar reparaciones concretas. También se deberá adaptar el edificio a la normativa actual, pues está construido con materiales, estructuras y técnicas de hace 4 siglos.

La masía data de 1736 y se conserva prácticamente intacta desde entonces. Se trata de un edificio singular de planta baja y un piso, en una superifcie de 290 metros cuadrados. La planta es cuadrada y conserva los muros de piedra interiores y exteriores originales, al igual que las bigas, las puertas y las ventanas de madera. La escalera que conecta las dos alturas se realizó con el método vuelta catalana.

Bimsa se encargará de elaborar el proyecto de reformas durante el último trimestre de 2017 y se espera que se apruebe y empiecen las obras en 2018. El Ayuntamiento prevé incorporar la equipación a la red de ludotecas públicas lo antes posible.