Después de meses sin efectuar el pago, finalmente el Consorci de la Zona Franca (CZF) ha ingresado en las arcas municipales el millón de euros que deben servir para efectuar el cambio de nombre de algunos solares de les Casernes de Sant Andreu, tal como ha confirmado el mismo ente. Si bien puede resultar una cuestión menor, con esta disposición económica se pone punto final al convenio que firmaron ambas instituciones en diciembre de 2015, de forma que el conflicto urbanístico queda desbloqueado. Así que, desde esta misma semana, el ejecutivo municipal ya puede poner en marcha los pisos y equipamientos que se comprometió a llevar a cabo.

¿A qué equipamiento afecta concreta y primordialmente? A la guardería municipal que se debe construir en los bajos de un edificio de alquiler social. Si bien hasta ahora el equipo de gobierno siempre alegaba no poder poner en marcha la obra porque el solar estaba en manos del CZF, con el desembolso de la sociedad publico-privada las obras pueden ponerse en marcha en cuanto los responsables políticos den la órden.

EL BEI FINANCIARÁ LA OBRA

De hecho, cabe destacar que este proyecto en concreto cuenta con una línea de crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI), el cual financiará el 50% de la obra que se debe ejecutar en el número 139 del carrer de Fernando Pessoa. En la misma línea, la entidad también ayudará a costear otro bloque público que contará con 160 nuevos pisos. Sin embargo, cabe destacar que la entidad europea solo echará una mano a la hora de pagar 60 pisos de alquiler social de los 160 previstos, ya que el centenar de viviendas que se destinarán a la gente mayor no recibirán ayuda europea. Si bien las obras deben empezar antes de finalizar este 2017, las máquinas ni se han asomado por el solar.

Los terrenos que se urbanizarán en les Casernes permitirán el acceso de los vecinos a un espacio cerrado durante 10 años / DGM

En paralelo, el CZF mantiene a buen ritmo la construcción del edificio de realojados del carrer de Palomar y las retroexcavadoras no descansan para tener listo el parque de Antoni Santiburció el próximo mes de febrero. De hecho, una vez se inaugure, esta zona verde pasará a ser la más grande de todo Sant Andreu de Palomar.

En cambio, lo que sí que deberá esperar al próximo mandato es el polideportivo que se debe situar entre el passeig de Santa Coloma y el carrer de Fernando. En este caso el consistorio ya acumula un retraso de 11 años y por ahora solo levantará una carpa provisional en la Via Favència con Torras i Bages para acoger al club de básquet Sant Joan de Mata. De hecho, estos se quedaban sin espacio cubierto donde jugar, ya que el equipamiento municipal que gestionan será desmantelado durante las próximas navidades para dejar paso a un nuevo edificio escolar.