Informar, emocionar y hacer reflexionar. Estos serán los tres pilares sobre los que se desarrollará la exposición sobre el atentado de ETA en el Hipercor. 30 años después del ataque, esta abrirá sus puertas en la Fabra i Coats el próximo 14 de diciembre. O más que abrir sus puertas, colgará sus cortinas. Básicamente, la infraestructura serán telas y proyectores. Materiales y dispositivos que servirán para envolver con materiales audiovisuales a los asistentes.

“HIPERCOR. BARCELONA FERIDA”

La exposición temporal se ha bautizado con el título “Hipercor. Barcelona Ferida” y ocupará la planta baja de la Fàbrica de Creació, situada en el recinto de la Fabra i Coats. Actualmente la producción de la exposición ya ha salido a licitación pública por un valor de 126.122,29 euros (IVA incluido), presupuesto que se destinará a la compra de materiales.

Tal como se detalla en el proyecto básico de la exposición al que ha tenido acceso este medio de comunicación, la instalación se dividirá en dos partes. Una primera donde las cortinas formarán círculos concéntricos (espacios entre los cuales se podrá contemplar las imágenes y vídeos); y una segunda parte en formato epílogo y en donde reflexionar sobre la construcción de la memoria del atentado.

Así será la estructura concéntrica de la exposición, vista desde arriba / ARCHIVO
Así será la estructura concéntrica de la exposición, vista desde arriba / ARCHIVO

Todo el envolvente estará diseñado para que el asistente pueda “aproximarse pausadamente a la temática central desde el mundo urbano previo al atentado, hasta introducirse en el mundo íntimo de aquel hecho”. Tal como se explica en el documento del proyecto, se trabajará con el vacío “para generar espacio de reflexión […]. creando atmósferas que impacten y emocionen al visitante”.

LA TEMÁTICA DE LOS ESPACIOS

Con el objetivo de evitar relatos causa-efecto, los espacios se organizarán por temáticas segregadas entre sí. Un primer espacio de presentación, con imágenes de gente entrando y saliendo de los almacenes para dar después paso a lo que serán los pasillos concéntricos, uno segundo como prólogo (con fotos y noticias de contexto), un espacio de transición (localizando geográficamente el Hipercor), los detalles de la bomba (con imágenes posteriores a la explosión), el homenaje a las víctimas mortales, el juicio (los tres avisos, la desestimación al desalojo...) y la burocracia y el dolor (en relación al reconocimiento de las secuelas).

De esta forma, el guión se vertebrará por un recorrido audiovisual el cual envolverá a los ciudadanos con imágenes en gran formato (de unos 4 metros por tres). Contenido que “tiene como propósito mostrar toda la información y los hechos sucedidos en el atentado de Hipercor con una aproximación objetiva y real”, señala la documentación. Al fin y al cabo, el montaje pretende que “el visitante pueda recibir toda la información y sacar sus propias conclusiones”.

En este sentido, la última parte del recorrido contará con una serie de entrevistas a las víctimas del atentado, las cuales expresan sus puntos de vista desde hoy. Además, a la salida de la instalación habrá un panel en formato de epílogo donde se tratará la “problemática” de los monumentos olvidados a las víctimas.