El próximo 19 de junio, las pantallas de televisión volverán a reproducir la angustia posterior al atentado terrorista de ETA en los almacenes Hipercor de Sant Andreu. Las imágenes, grabadas en la retina de los barceloneses, cumplirán entonces su 30 aniversario. Una cifra especialmente sentida, sobre todo si se tiene en cuenta que a lo largo de todos estos años casi nunca ha habido unidad política y social. Por este motivo, desde el Ayuntamiento de Barcelona quieren que la tercera década sea “punto de inflexión”, tal como ha apuntado el comisionado de Memoria Histórica, Ricard Vinyes. Un antes y un después en el que las víctimas pasen a ser las protagonistas, para de lado los discursos políticos.

UN ACTO AUSTERO Y BREVE

El homenaje del próximo 17 de junio será el primero que organice el consistorio. A lo largo de estos 29 años anteriores, el Ayuntamiento siempre se ha desmarcado de preparar acto alguno. “Un déficit”, en opinión de Vinyes. “El acto conmemorativo era necesario y obligatorio”, ha añadido. Además, tal como ha avanzado el comisionado, “acompañaremos a las víctimas y les expresaremos nuestros respetos”. Ellas serán las protagonistas de “un acto austero, breve” que durará unos 25 minutos. El decoro ha sido aprobado por todas las familias de las víctimas con las que Vinyes se ha entrevistado en los últimos cuatro meses.

El homenaje estará dirigido por creadora artística Àngels Aymar. De hecho, ella misma ha señalado que “nosotros hemos recogido dos de las ideas básicas que nos transmitieron”. La primera: “que los ciudadanos se puedan identificar con el acto”. Y la segunda: “trabajar con el vacío”; el vacío que deja una persona cuando la matan. La pianista Carola Zafarana también interpretará la pieza escrita expresamente para el homenaje y las familias evocaran a sus víctimas con toda una serie de objetos que irán depositando sobre las 21 sillas vacías. La conmemoración también contará con una representación a cargo de 40 ciudadanos relacionados con el mundo de la danza y se prevé la instalación de elementos escenográficos.

Aymar ha delcarado que “el valor más grande que tiene el acto este en sí" y el motivo por el cual las victimas "se han abocado", hace referencia a que se trata de "un acto hecho por ellas”. Además, la creadora ha agradecido que no haya discursos políticos, sino que la jornada "esté dedicada a ellas como contacto simbólico entre aquellos a quienes mató y quienes sobrevivieron”. Para fraguar diferencias y evitar contra-programaciones con algún otro homenaje, se ha elegido celebrar dos días antes del aniversario. ¿La ubicación? Alrededor del monolito 'Tall Irregular Progressió', obra del artista norte-americano Sol LeWitt.

LA FABRA I COATS ACOGERÁ LA EXPOSICIÓN

Mas allá del homenaje, el Ayuntamiento también ha anunciado la preparación de una exposición en la Fabra i Coats que “explicará qué es lo que pasó, que planteará cuestiones abiertas" y “cuáles fueron los hechos”, ha avanzado Vinyes. Esta no se inaugurará hasta el próximo 14 de diciembre y estará abierta al público hasta mediados de marzo. Desde el comisionado señalan que la elección de las fechas responde a la intención de acercar a cuantas más personas, mejor. Si abriera las puertas al público este próximo 19 de junio “quedaría comida por los meses de verano y vacaciones. ¿Tanto esfuerzo para que nos quedara esto en una Barcelona que queda vacía de gente? Sería una lástima”, reflexiona el responsable de Memoria Histórica.

La exposición contará con la coproducción del Museu d'Història de Barcelona y quedará en manos del periodista y comisario Francesc Valls. Tal como ha adelantado Vinyes, la muestra no se centrará solamente en el terrorismo, “sino también en cuáles son las actitudes éticas que se han de tener ante posiciones de disidencia”, y en abrir frentes de debate sobre “el papel de las instituciones respecto al acompañamiento de las víctimas de los diversos ataques terroristas”. Por lo tanto, el espacio se centrará en criterios políticos, históricos y sociales, más allá de cualquier anécdota circunstancial que se haya podido producir.

Por último, Vinyes ya ha avanzado que, si bien se conmemorará el 30 aniversario, será por el impacto que conlleva sobre si misma dicha cifra. Des del consistorio no esperan organizar más homenajes ni para el 31º ni para el 32º aniversario del atentado. En el ataque perpetrado por el Comando Barcelona de ETA murieron 21 personas y otras 45 quedaron heridas. Fue el más mortífero de la banda terrorista y uno de los más sangrantes de la historia reciente de Catalunya. Una historia que, dentro de unas semanas, también será recordada por un panel explicativo ante el centro comercial y nuevos elementos de señalización en el monumento a las víctimas. “Nos parecía extraño que aún no estuviesen estos”, ha considerado el comisionado del consistorio.